Crianza natural

No obligar, clave de la crianza con apego

En la mesa se trata de respetar la autonomía del niño, dejar que coma solo y no obligarle a ingerir nada que no quiera, como reitera el pediatra Carlos González.

No obligar, clave de la crianza con apego

"¿Tengo que insistir en que se coma el brócoli, aunque le entren arcadas y se le haga bola?, se pregunta Julio Basulto en su libro 'Se me hace bola' (editorial Debolsillo). "En casa, más que enseñarles a comer [a mis hijas] (¿hace falta un profesor para aprender a abrir la boca, masticar y tragar?), les enseñamos que sus deseos se tienen en cuenta, son valorados y respetados. Con ello, aprenden a valorar y respetar al prójimo (¿cómo se enseña, sino con el ejemplo?), y también a sentir que son mujeres valiosas y respetables", dice.

Pero, si dejamos a nuestros hijos comer lo que quieran, ¿cómo velar porque su alimentación sea saludable y no se inflen a ganchitos? Basulto, nutricionista, propone una fácil solución: tener en nuestra cocina solo comida sana y eliminar la «tentación» de nuestras neveras y armarios. En la misma línea, la mayoría de las familias que optan por la crianza con apego prestan especial atención a lo que hijos y padres se llevan a la boca.

"Nunca me había interesado por esas cosas, pero cuando me quedé embarazada, me empecé a preocupar por lo que comía y, con la lactancia, todavía más. Me informé sobre los componentes de algunos alimentos y sobre los efectos de transgénicos y pesticidas en el cuerpo humano. Así fue como me apunté a una cooperativa de productos ecológicos y, después de haber probado las frutas y verduras que se cultivan sin herbicidas ni insecticidas, se nota la diferencia, aunque solo sea en el sabor. Poco a poco, fui ampliando las compras a las tiendas de productos ecológicos, no solamente porque en su preparación respetan el medio ambiente, también porque sé que lo que le doy a mi niño es sano y bueno para él. La comida basura también la prueba, no puedo evitarlo, pero lo hace cuando va con un amigo o con la abuela. En casa, no", explica Laura, que dio de mamar a su hijo hasta los tres años.

 

Etiquetas: apego, carlos gonzález, crianza con apego, educación, vínculo

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