Creatividad y desarrollo

Rimas y canciones para aprender y divertirse

Cuando los niños empiezan a hablar las canciones, adivinanzas y trabalenguas se convierten en su mayor diversión, sobre todo si comparten el juego con papá y mamá.

Violeta Alcocer
Rimas y canciones para aprender y divertirse Ver test El desarrollo en niños de 1 a 2 años

Desde muy pequeños, los niños sienten un especial interés por las canciones y las rimas:

Ya en la tripa de mamá, los expertos dicen que la música calma al feto. Y después del nacimiento, le ayuda a dormir y relajarse y le distrae cuando le cambiamos el pañal.

Al principio, los sonajeros y las cajas de música son el mejor medio para acercarle a la música.

Tras la adquisición del lenguaje, las rimas, las adivinanzas y los trabalenguas se convierten en los reyes de la diversión.

Y es que, por muchos juguetes que tengan a mano, no hay nada que guste más a los pequeños que una sesión musical con papá y mamá, en la escuela infantil o en el parque con los demás niños.

 

¿Qué les aporta?

La música y las rimas, además de divertir y entretener, desempeñan un importante papel en el proceso de crecimiento de los más pequeños.

  • Memorizan mejor algo cuando va con música o en estrofas rimadas.
  • Mediante el ritmo (simplemente dando palmas al compás o enumerando palabras rítmicamente y en un orden determinado), comienzan a familiarizarse con conceptos básicos de matemáticas.
  • Con la repetición de gestos, sonidos y palabras en un orden concreto se estimula el desarrollo de la lógica y de las nociones espacio-temporales.
  • Con las rimas y canciones adquieren vocabulario y organizan sus destrezas lingüísticas, aumentan sus habilidades de escuchar, memorizar y concentrarse.
  • Desarrollan su sensibilidad auditiva, gracias al descubrimiento progresivo de los distintos tipos de relaciones que rigen y ordenan el mundo del sonido: alturas, timbres, duraciones, intensidades, texturas de la música...
  • Aprender canciones y cantarlas les deja expresarse libremente y despierta su imaginación, su sensibilidad artística y su potencial creativo. Las canciones que permiten las intervenciones y la interacción entre varios cantantes son especialmente estimulantes, así como aquellas en las que se puede 'improvisar' bailando, cambiando algunas palabras o rimando de forma distinta cada vez.
  • Además, aprender canciones y cantarlas contribuye a la interiorización de valores como el autocontrol, la perseverancia, la responsabilidad y la cooperación.
  • Quizá lo mejor de todo es que cantar y rimar en familia es una de las actividades que más recordarán nuestros hijos cuando sean adultos. A nosotros nos permite perpetuar nuestra herencia familiar, mientras que a los niños les encanta compartir la alegría de la música con nosotros. Si nos paramos a pensar, seguro que recordamos algunas canciones que nos cantaba nuestra madre o nuestro abuelo, y que podemos cantar con nuestros hijos, para que ellos los pasen a los suyos y así generación tras generación.

 

Violeta Alcocer es psicóloga.

Etiquetas: 2 años, aprender a hablar, aprendizaje, canciones para niños, lenguaje

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