Viajar con niños

Juegos para viajar en coche con niños de 1-2 años

¿Vas a hacer un viaje en coche con un niño pequeño? Con un año o dos, los niños ya caminan y no entienden que no les dejemos moverse. Para que el trayecto sea tranquilo, lo mejor es jugar mucho.

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Estarse horas y horas sentado y atado no es un buen plan para ningún niño. A esas edades, la diversión es sinónimo de acción.

Planifica el viaje antes de subiros al coche

Para que el viaje en coche no se convierta en una pesadilla –paradas constantes, lloros, gritos- planifícalo con antelación. Piensa qué vas a hacer con los niños durante el viaje. Si tienes niños un poco más mayores, puedes organizarlo con ellos, pero si tu hijo tiene uno o dos años, tendréis que pensarlo papá y mamá.

No se trata de organizar una fiesta continua, sino de ser conscientes de que un viaje es demasiado largo para no tener nada que hacer.

Juegos en el coche para niños de 1-2 años

Nada nos impide hacer del coche nuestra nave espacial o la casita de los juegos y acondicionarlo con almohadas, juguetes, libros, mantas, peluches y música.

Juegos de toda la vida para el coche:

El asiento de atrás tiene que convertirse en una auténtica habitación infantil, con todo a mano. Disponer de cosas para entretenerse es la base de la autonomía del niño (y una forma de apostar por la nuestra).

Guárdate siempre alguna sorpresa (golosinas, un chicle nuevo, un títere...) para sacarla en el momento oportuno.

Las canciones son siempre una apuesta segura: llévate música (si consigues hacerte con las mismas canciones que cantan en la guardería, tendrás un buen rato de entretenimiento asegurado). También les encanta que papá y mamá les cantemos las canciones infantiles de siempre: las de los Payasos de la Tele, el ratón que encontró Martín, Palmas palmitas… Haz memoria, te sabes más de las que crees.

 

Marionetas y cochecitos

Marionetas. Con uno o dos años les encantan los muñecos que cobran vida en manos de papá o mamá. El que no vaya conduciendo, puede convertirse por un rato en el rey de los títeres.
Todas las monigotadas son bienvenidas: asomarse por la ventanilla y que el viento le haga gritar, caminar por el techo, que haga unas cosquillas al niño o que le alcance alguno de sus juguetes.

Cochecitos. El niño conduce uno y nosotros otro, y los hacemos chocar con grandes sobresaltos, por supuesto (siempre hay que condimentar los juegos con chillidos, sustitos o exclamaciones). Conviene llevar unos cuantos. En algún momento, podemos probar a entregarle los dos coches al niño (si hay suerte, seguirá jugando por su cuenta un ratito y nosotros podremos aprovechar para tomarnos un descanso).

 

Etiquetas: 1 año, niños en el coche, viajar con bebé, viajar con niños

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