Tiempo libre

Juegos de estimulación en la naturaleza

Aprovecha un día de campo para jugar con tu bebé y enseñarle el montón de estímulos diferentes que ofrece la naturaleza.

Juegos de estimulación en la naturaleza

Es fácil encontrar estímulos en la naturaleza. Sentir las cosquillitas que hace la hierba en la planta del pie, observar cómo la luz del sol traspasa las hojas de un árbol, oír el agua que baja por un río... La naturaleza fascina a los niños, también a los bebés. Reserva un día para disfrutar en familia de una jornada en el campo. Será especial para el pequeño, que descubrirá nuevos olores, nuevos sonidos y nuevas texturas al aire libre.

Me quiere, no me quiere...

Date un paseo por el campo con tu bebé en brazos y disfrutad juntos de los olores de las flores. Elige algunas margaritas y ofrécele una evitando que se la meta en la boca. ¿Cómo la coge? ¿Con toda la mano, o utiliza varios dedos? ¿Utiliza solo dos haciendo el movimiento de pinza? ¿Qué hace después con ella? ¿Solo la mira, o la manipula también? ¿La destroza o la tira?

A partir del décimo mes, aproximadamente, el bebé empieza a perfeccionar la 'pinza' con sus dedos índice y pulgar. Esto le permite coger cositas más pequeñas. Pon tus dedos en forma de pinza y deshoja una margarita cantando 'me quiere, no me quiere, me quiere...'. Ofrécele otra a él y observa si puede repetir el juego. Si aún es demasiado pequeño, no pasa nada.

Coge otra flor y esta vez prueba a pasársela por el cuello, por los pies y por las manos haciéndole cosquillitas. Después la hueles: «Ummm, qué olor más rico», dices, y se la dejas a oler al bebé.

Adivinanzas

Coge a tu pequeño en brazos o cuélgatelo en una mochila portabebés y visitad juntos una granja. Los animales fascinan a los niños, tengan la edad que tengan.

Al salir de la granja, en un parque o banco cercano, sienta al pequeño frente a ti y juega con él a recordar los animales imitando sus sonidos. Establece contacto visual con él y, exagerando la expresión de tu rostro, imita las voces de los animales: «Muuuuuu, dice la vaca», le dirás. «¿Cómo dice la vaca?» Anímale a repetir lo que tú haces. Si está al final de su primer año y ya tiene integrados estos sonidos, en silencio imita gestos típicos de animales y juega con él a las adivinanzas: «¿Quién soy?». Puede responderte con el nombre o la onomatopeya de su sonido: «¡El guau!».

 

 

 

Etiquetas: estimulación, estimulación bebés, juegos, juegos aire libre, niños y naturaleza

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