Ahogos

Ahogos

Aunque es un tipo de ahogamiento excepcional, basta una cubeta de agua para que un niño pequeño se ahogue, de ahí la importancia de no dejar nunca recipientes llenos a su alcance.

El más común es por inmersión en piscinas, lagos, estanques, playas, etc. Un pequeño descuido y el crío queda indefenso. Comienza a tragar agua y ésta fluye inmediatamente hacia los pulmones. El organismo reacciona con un espasmo general que deriva en parada respiratoria, si bien cierra el paso momentáneo del líquido al pulmón. La muerte sucede entonces por asfixia.

Ante un percance así, debemos actuar con rapidez y sacar al pequeño a la orilla. Procuraremos cogerle por la espalda, evitando, si está consciente, que se agarre fuertemente al cuello o a nuestras manos, pues nuestra vida podría quedar también en peligro. Pero ¿cómo desprenderle en estos casos?

Cuando el niño se ase a las manos, debemos elevar sus brazos y bajarlos rápidamente a la vez que ponemos sus muñecas al revés. Será el momento de cogerlo por los hombros y darle media vuelta. Así quedará en situación correcta de rescate.

Si se ha agarrado al cuello, habrá que taparle la nariz con los dedos índice y pulgar, al tiempo que se le sujeta por la cintura con el brazo izquierdo. Esta sensación de ahogo le obligará a soltarse, momento que nosotros aprovecharemos para darle media vuelta con el brazo derecho. Así conseguiremos la posición correcta de rescate, a saber: el pequeño tumbado de espaldas sobre nuestro cuerpo y procurando que la cabeza quede algo más baja que el pecho para evitar el riesgo de que trague su propio vómito.

El paso siguiente es arrastrarle hasta la superficie sujetándole con un brazo por debajo de las axilas o por la barbilla y nadando de espaldas, con la ayuda de las piernas. Una vez en tierra, le tumbaremos sobre un espacio seco y cálido. Comprobaremos sus vías respiratorias y su pulso, hasta que reciba atención médica. Si es preciso, habrá que practicarle las medidas de reanimación oportunas.

Etiquetas: alimentación del bebé, alimentación niños, enfermedades, niños, problemas de sueño, problemas para comer, salud, salud del bebé, salud niños

Continúa leyendo...

COMENTARIOS