Amamantar

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La lactancia materna debería iniciarse en la misma sala de partos. Si al recién nacido se le pone al pecho en su primera hora de vida, continuará con este tipo de alimentación sin ningún problema.

Durante las primeras horas después del parto, el pecho segrega un líquido amarillento llamado calostro. Con esta sustancia, rica en albúmina y en vitaminas, la madre transmite a su hijo recién nacido muchas defensas. Y es suficiente alimento hasta que suba la leche.

Aparte de su indudable valor nutritivo, la medicina pediátrica ha descubierto los grandes beneficios de la leche materna. El primero de ellos es la función tan importante que cumple la leche de la madre en el reforzamiento del sistema inmunológico del bebé; además contiene enzimas y proteínas que facilitan su digestión y actúa directamente contra algunas bacterias; transporta también las sustancias vitales para el desarrollo de su sistema nervioso; sienta las bases para el perfecto equilibrio emocional del niño; y mientras, mama, madre e hijo establecen un contacto íntimo y el recién nacido ve cubiertas sus necesidades afectivas.

No existen una pautas horarias rígidas para efectuar la lactancia materna. La demanda de alimento del bebé, como cualquier otra necesidad, debe ser atendida inmediatamente. El recién nacido está aprendiendo a mamar y a veces tarda un tiempo en coger el ritmo adecuado (se calcula que extrae el 90 por 100 de la leche de cada pecho en unos 5 minutos).

A los dos o tres meses, su pericia será tal que le bastarán unos pocos minutos para quedar saciado. Si no pide alimento y continúa dormido, algunos pediatras recomiendan despertarle, pues no conviene que los intervalos entre comidas sobrepasen las cuatro horas y media. Al finalizar la toma, habrá que incorporar al bebé para que expulse el aire deglutido.

En la mayoría de las ciudades existen grupos de apoyo y asociaciones para la lactancia que sirven de gran ayuda. En cualquier caso, la matrona, el ginecólogo o el pediatra pueden resolver cualquier duda.

Para que la lactancia materna resulte exitosa conviene recordar unos cuantos consejos:

- La ducha diaria es suficiente. El exceso de cremas o de higiene está desaconsejado.

- La madre debe estar relajada y no obsesionarse por saber si tiene o no leche suficiente. Tenga la que tenga, siempre será buena.

- Ningún alimento ni bebida estimula la subida de leche. Es importante que siga una dieta variada, rica en calcio.

- La espalda materna debe quedar erguida y apoyada. Si el bebé agarra bien el pezón y parte de la areola, se evitan grietas y dolores.

¿Son más listos los bebés amamantados?
Los niños que han mamado obtienen mejores resultados en el colegio. Ésta es la conclusión de una investigación realizada en la Escuela de Medicina Christchurch, de Chicago (EEUU). El estudio valoró el rendimiento escolar de unos mil niños y llegó a la conclusión de que los que habían tomado leche materna en los primeros meses obtienen mejores calificaciones. Una de las causas podría ser la mayor aportación de ácidos grasos en la leche que estimulan el desarrollo del cerebro y de la retina.

Ventajas de la lactancia materna

- Favorece la adaptación del intestino del niño, con mejores digestiones y menos incidencias de diarreas e infecciones debido a los anticuerpos y defensas que contiene la leche.

- La relación afectiva de madre e hijo es más intensa, lo que repercute en el perfecto desarrollo del bebé.

- Mayor higiene y fácil disponibilidad. Ventajas económicas para la familia.

- Para la madre, disminuye el riesgo de contraer cáncer de mama y de ovario. El útero se recupera antes.

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