Desinfección del hogar

Desinfección del hogar

Es sabido que los recién nacidos deben vivir en un ambiente limpio, puesto que carecen de defensas, pero eso no significa que haya que obsesionarse.

Cuando empiecen a gatear o a arrastrarse por el suelo, habrá que esmerarse en la limpieza habitual diaria, pero no es necesario exagerar: los bebés no necesitan un entorno aséptico. Bastará con algunas pequeñas medidas: - Las habitaciones donde vaya a descansar el niño deben estar limpias de polvo, sin alfombras, moquetas, etc..., ya que favorecen las crisis alérgicas cuando existe predisposición a sufrirlas. Tampoco es recomendable el exceso de peluches. - En la mayoría de las poblaciones el agua del grifo es apta para el consumo y también ofrece plenas garantías para el bebé, por lo que una buena parte de los pediatras no recomiendan hervirla. - Los chupetes deben limpiarse cada vez que se caen al suelo. Los padres deben perder la costumbre de llevárselo a la boca antes de ofrecérselo al bebé, ya que su saliva puede contener gérmenes tan perjudiciales para él como los que proceden del suelo. - Conviene esterilizar los chupetes, tetinas y biberones, sobre todo durante los primeros meses. Después bastará con limpiarlos muy bien con agua caliente después de cada toma. Es mejor evitar los productos de limpieza agresivos y procurar un buen aclarado. - Si utilizamos humidificador o un recipiente con agua para evitar la sequedad ambiental, habrá que limpiarlos a menudo, pues favorecen los hongos y bacterias.

Etiquetas: alimentación del bebé, alimentación niños, enfermedades, niños, problemas de sueño, problemas para comer, salud, salud del bebé, salud niños

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