Obesidad

Obesidad

El modo de vida que se está imponiendo en algunos hogares (formas de ocio sedentarias, comida rápida, dieta desequilibrada y abuso de algunos productos) acaba pasando factura: las tablas de talla y peso se descompensan.

Las cifras de obesidad infantil son alarmantes en algunos países como Estados Unidos. En España, cinco de cada cien niños está sobrado de grasa.

Lo peor es que el exceso de peso no es sólo una cuestión de estética, sino de salud.

Eleva la presión arterial y el colesterol y, como consecuencia, acarrea un riesgo mayor de padecer problemas coronarios a una edad cada vez más temprana. Pero aún hay más. La obesidad perjudica al esqueleto, y estimula la aparición de la diabetes tipo II.

Además, según demuestran las estadísticas, los niños obesos tienen el doble de posibilidades de serlo también al llegar a la edad adulta.
¿Cómo saber si el peso de un niño es realmente excesivo?
Los percentiles de las gráficas son una buena referencia. Lo ideal sería que las gráficas de medición de talla, longitud y tipo constitucional coincidieran. Se considera que existe sobrepeso cuando el percentil del niño supera el valor 97 para una talla de percentil medio.

Para no engordar... 
- Comer cuatro veces al día. No es buena costumbre el no desayunar, pues el ayuno llevaría al niño a tomar otros alimentos más ricos en calorías, y pobres desde el punto de vista nutritivo: bollos, patatas, chucherías...

- Consumir frutas y verduras en abundancia y diariamente. Al tiempo que sacian el apetito, aportan todas las vitaminas necesarias.

- El resto de la familia debe alimentarse del mismo modo. Si el pequeño percibe que seguimos sus mismos hábitos, para él serán algo cotidiano.

- Los productos light y los desnatados están desaconsejados para los niños, salvo que el pediatra lo indique.

- Abstenerse de alimentos ricos en grasas y proteínas innecesarias, como los mencionados en el primer punto y los patés, embutidos, mantequillas...

- La comida no debe convertirse nunca en una recompensa a sus logros o en un modo de aplacar su estado de ánimo.

- Evitemos la vida sedentaria y el exceso de tiempo ante la tele o el ordenador. Tenemos que estimular al niño para que practique algún deporte o actividad al aire libre.

- Procuremos que ande cada día, que suba y baje escaleras, que colabore en casa, etc.

Etiquetas: alimentación del bebé, alimentación niños, enfermedades, niños, problemas de sueño, problemas para comer, salud, salud del bebé, salud niños

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