Sarampión

Sarampión

Es una enfermedad febril y contagiosa que se caracteriza por multitud de manchas pequeñas y rojas, semejantes a picaduras de pulga, que cubren el cuerpo del paciente.

Empiezan alrededor de los pabellones auriculares y en el inicio del cuero cabelludo y se van extendiendo de modo centrífugo. Va precedida y acompañada de otros síntomas, como tos, fiebre muy alta, dolor de cabeza, conjuntivitis y estornudos. El exantema no suele durar más de una semana. Puede ocurrir que el sarampión se complique y provoque trastornos respiratorios, como laringitis, bronconeumonía u otitis media. El sarampión se transmite por contacto directo y respiratorio, desde los dos días que preceden al brote de exantema hasta tres días después de brotar. El periodo de incubación es de entre 8 y 12 días. Hoy en día, gracias a que la enfermedad está incluida en el calendario vacunal, los casos son muy reducidos. Igual que ocurre con la rubéola, la vacuna contra el sarampión se incluye dentro de la llamada vacuna triple vírica (sarampión, rubéola, parotiditis), que se aplica a los niños a los 15 meses y a los 4 años. No existe un tratamiento específico para combatir la infección, pero sí se pueden reducir sus síntomas con antitérmicos y analgésicos. También se deben seguir determinadas medidas para mejorar el estado del niño afectado: reposo mientras tenga fiebre, temperatura ambiente agradable y constante y procurar que beba mucho líquido, sobre todo para compensar su posible falta de apetito.

Etiquetas: alimentación del bebé, alimentación niños, enfermedades, niños, problemas de sueño, problemas para comer, salud, salud del bebé, salud niños

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