1. Tiene miedo a quedarse solo
Para muchos, ese período que tienen que pasar solos y a oscuras resulta cuanto menos inquietante. Por eso, utilizarán cualquier estrategia a su alcance para evitarlo.
Qué hacer: Los especialistas aconsejan estar pendientes del niño de forma especial cuando llega el momento de coger el sueño: acompañarle a la cama, charlar un rato con él en su habitación y estar presentes, con la luz encendida, hasta que concilie el sueño. De esa forma se encontrará más seguro y protegido.
2. Quiere seguir jugando
No desea perder el tiempo en la cama ahora que ha descubierto que tiene un mundo fascinante para disfrutar. Y dormido, eso resulta imposible.
Qué hacer: Las opciones se reducen a dos: hablar e intentar razonar con él. Quizá no le convenzamos, pero hay que explicarle que si no duerme bien, al día siguiente no podrá jugar porque no tendrá fuerzas. Además, los sueños también le sirven para descubrir cosas nuevas
3. Está castigando a los padres
Algunos niños deciden "castigar" de alguna forma a sus padres evitando ir a la cama cuando sufren alteraciones del apego, es decir, del vínculo afectivo que se establece entre la madre o el padre y el pequeño. Si, por ejemplo, mamá vuelve a trabajar tras dos años dedicada en exclusiva a su hijo, este entiende que ahora no la tiene sólo para él.
Qué hacer: Hacerle ver que seguimos pendientes de él. Lo que calma a los niños son las situaciones afectivas normales, por lo que, en lo posible, es bueno que siga siendo la madre quien le acueste si hasta ahora venía siendo así. También ayudará estar con él todo el tiempo que los padres puedan durante el día, de forma que el pequeño perciba que nadie se ha desentendido de él. De cualquier forma, en este tipo de casos la situación suele resolverse pasadas unas semanas, cuando se habitúe a la nueva rutina.
4. Está demasiado consentido
No querer irse a la cama también puede deberse a la ausencia de límites. Un niño al que se le permita hace todo lo que quiere y cuando quiere, no entiende porqué ha de acostarse cuando sus padres lo digan. Esta causa es menos frecuente, pero posible.
Qué hacer: Lo mejor en estos casos es aplicar el sentido común. No hay que tomar medidas drásticas: inculcar unas rutinas estables generalmente soluciona el problema.
Trucos para que el niño se vaya a la cama
- Procurar que pase tiempo en su habitación. Si está acostumbrado a jugar en el salón y únicamente utiliza su cuarto para dormir, no asociará ese lugar a momentos agradables. Si procuramos que juegue de vez en cuando en su habitación, le será más fácil conciliar el sueño en ella.
- Calmarle en su cama.Cuando un niño se despierta en mitad de la noche llamando a papá y a mamá, hay que acudir a su lado y calmarle. Pero hay que hacerlo en su propia cama, para acostumbrarlo a dormir en ella.
- En caso de que vaya a buscar a los padres a su habitación, los pediatras recomiendan cogerle de la mano, llevarlo de nuevo a su cuarto y quedarse un rato con él hasta que concilie de nuevo el sueño.
- Compartir cama con sus compañeros de juegos. Todo lo que dé seguridad y confianza es bueno. Si duerme mejor con su raqueta de tenis, adelante.
- El venerado cuento. Repetir siempre la misma acción antes de apagar la luz les relaja. Leerle un cuento o cantarle bajito una canción son los mejores tranquilizantes.
Rutinas que no fallan
Muchas veces, el secreto para dormir bien es hacer todos los días lo mismo. Seguir estas normas le ayudará:
- Dormir siempre en un ambiente tranquilo y oscuro.
- Acostarse y levantarse siempre a la misma hora.
- Disminuir, en lo posible, el ruido ambiental.
- No acostarse con hambre o con exceso de líquido.
- Enseñarle a dormirse solo (salvo que sufra algún tipo de anomalía del sueño).
- Limitar la actividad física dos horas antes de acostarse.
- Impedir las siestas muy prolongadas o muy tardías.
- Evitar bebidas o alimentos excitantes (colas, chocolates ).
Por: Beatriz González.
Asesor: Gonzalo Pin, director médico de la Unidad de Sueño Infantil de la Clínica Quirón, de Valencia.


























Hola Carmen, me imagino que no te sirve de consuelo, pero tengo un bebe de 20 meses que le pasa los mismo que a unda de tus niñas. Dormía solo en su cama desde que hizo 1 año y yo siempre lo acostaba y me marchaba, y daba iagual si era su cama o en cualquier otro sitio. Y ahora de repente es una tortura para dormir, por las noches si lo dejo solo en su cama se pone a llorar y devuelve la cena y las siestas ya no son tan duraderas como antes, se despierta llorando y muy alterado. No se que hacer, he probado varias cosas y nada me funciona, lo único que lo consuela es que te acuestes con el.
NO SE Q HACER MI HIJO TIENE 12 AÑOS Y NO DUERME SOLO , LLORA TODA LA NOCHE SI LO ACUESTO EN SU HABITACION
te puedo ayudar, pero si tienes fe primero que todo; trata de leerle todas las noches antes de acostar al niño el salmo 91.Solo por 7 dias consecutivos; paralelo a esto debes colocar en cada esquina del cuarto o dormitorio un limón partido een cruz por la parte donde guinda el limón en el árbol, a cada limon que se entiende que son 4; al menos que duerma en una pirámide de tres lados, el cual debes sustituir cada 3 días por 7 dias.
Hola tengo un niño de 21 meses duerme con nosotros y desde que nacio no duerme 8 horas seguidas se despierta de 3 a 4 veces a comer a llorar y de verdad ya no aguanto mas estoy desesperada te he dado te de lechuga, de manzana, toronjil hasta pasifora y no le hace nada sera que me pueden dar un concejo
¿Pediatras? ¿Qué pediatras recomiendan eso? ¿Estivill (que no es pediatra) y sus secuaces?
¡Qué ganas de complicar las cosas y hacer a los padres y a los hijos infelices! Mi hijo de dos años y medio duerme con nosotros desde que nació y bien contentos que dormimos todos entre 9 y 12 horas seguidas y diarias.
¡Los adiestramientos son para los animales! (y hasta eso me parece cruel)
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