Nuestros hijos suelen pasar por una etapa donde frases como “yo no he sido”, “se habrá caído solo” o “lo ha roto mi hermano” son muy comunes. Normalmente son mentiras inocentes pero que debemos controlar desde que son pequeños.
El pequeño tiene que aprender que las mentiras no solucionarán sus problemas y que sus actos tienen consecuencias. ¡Te contamos cómo actuar ante las mentiras de los niños!
¿Cómo actuar cuando el niño nos miente?
La causa más común de las mentiras de los niños es el miedo al castigo o a defraudarnos, por eso en vez de reprenderle por sus actos es mejor intentar buscar soluciones. Toma nota de estos consejos útiles:
Explícale los inconvenientes de mentir
No te conformes con decirle que no debe mentir. El niño debe ver que con ese acto puede perjudicar a otros y la gente dejará de confiar en él.
Enséñale otras soluciones
Podemos reparar lo que se ha roto y se pueden pedir disculpas. El niño debe entender que mentir no es la única ni la mejor solución.
Destaca la honradez
Podemos aprovechar ejemplos de los dibujos animados, de los cuentos infantiles o de la vida real para que el niño vea ejemplos de honradez.
No debemos ser demasiado exigentes
Si les ponemos demasiadas reglas y les abroncamos por todo lo que hacen, es fácil y hasta lógico que mientan para evitar nuestras regañinas. Hay que buscar un término medio.
Elogiarles por ser sinceros
«¡Qué bien, me gusta que digas la verdad!». «¡Qué chico tan honrado y sincero!». Los adjetivos positivos son convenientes, por la misma razón que los negativos no lo son: animan al niño a comportarse mal.
Dar ejemplo
Todos mentimos alguna vez, pero el niño no debe pensar que sus padres mienten a menudo. Nosotros somos un modelo para ellos y nuestros consejos no tendrán ningún efecto si no actuamos en consecuencia.
¿Qué no debemos hacer?
Hacerles pasar por interrogatorios policiales
En vez de hacer preguntas insistentes o buscar una confesión, podemos decir: «Veo que has llenado el suelo de agua. ¿Qué te parece si lo limpiamos entre los dos?». O: «Ya sé que has insultado a tu hermano. ¿Qué puedes hacer para que te perdone?»
Llamarles «mentirosos»
Se puede afear el hábito de mentir, pero sin aplicar adjetivos negativos, pues pueden afectar al concepto que se están construyendo de ellos mismos, y pueden provocar que se acostumbren a ellos . Si les llamamos mentirosos, ellos seguirán mintiendo.
¿Hay que castigar al niño?
Cuando un niño miente para ocultar un mal comportamiento, puede ser conveniente aplicar dos castigos diferentes: uno para el mal comportamiento y otro para el hecho de mentir. Es útil que el niño conozca los castigos de antemano, eso sí, debe ser un pequeño castigo (sin exagerar).





















Lo veo muy bien, pero cuando ya van siendo mayorcitos, se dan cuenta que algunos compañeros mienten y se salen con la suya y hasta parecen mejores. ¿Qué hacer en estos casos?
yo pienso que todos deberiamos ser honestos porque las mentiras pueden desepcionar a la gente que queremos
Todo bien excepto lo de aplicar castigos. Soy partidaria en todo caso de permitir que el niño asuma las consecuencias. Pienos que la disciplina no punitiva es un enfoque mucho más respetuoso y con el que a la larga conseguimos mejores resultados.
La verdad es que es muy importante actuar rápido cuando el niño empieza a mentir. En mi caso intentamos que el niño entendiese que mentir no es la solución para los problemas y que hay que ser honestos.
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