Los niños y la familia

Explicar qué es la familia a un niño ¡Vaya lío!

Tíos, primos, abuelos… La familia es un lío para los niños pequeños. ¿Cómo podemos explicarles las relaciones de parentesco de forma que lo entiendan?

Violeta Alcocer
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¿Entiende un niño de tres, cuatro, seis años lo que es una familia? ¿Cómo vive la presencia de papá y mamá, abuelos, hermanos, tíos o primos? ¿Es plenamente consciente del vínculo que le une a ellos?

La familia amplia, según la edad del niño

Hasta los siete años, los niños no adquieren las habilidades lógicas necesarias para comprender plenamente las relaciones de parentesco. Pero ya a partir de los tres o cuatro años podemos ayudarles a entender lo que es una familia.

Lo importante es el vínculo con los familiares

Cuando los niños comprendan las relaciones facilitas (tíos, primos, abuelos...), podemos pasar a esas que se las traen: suegra/o, nuera/yerno, cuñada/o...

Y si con éstas no hay manera, no pasa nada: se trata de que vayan asumiendo poco a poco las relaciones básicas de parentesco: padres, hijos, abuelos, tíos, sobrinos, primos...

Además, lo que sí que captan los niños desde el principio es el cariño y el trato especial que existe entre los miembros de la familia, y eso es lo importante.

Trucos para explicar a los niños qué es un primo, un tío, un cuñado...

Hay muchos gestos cotidianos que podemos aprovechar para ir mostrando a nuestro hijo el engranaje de tanta parentela.

  • Comentar con frecuencia las relaciones de parentesco cuando nos refiramos a un familiar: «La abuela Daniela, que es mi mamá, viene mañana a vernos»; «Toma, tienes una carta de la tía Mari Jose, la hermana mayor de papá». Resulta instructivo y anima al niño a preguntar.
  • Sacar, de vez en cuando, los álbumes de fotos con solera y pasar un buen rato comentando la jugada: «Mira, esta foto tan pequeña era del libro de familia numerosa de papá. A papá le tiene en brazos el abuelo: ¡vaya faldones llevaba! La tía Lourdes aún no había nacido...». «Aquí, la tía Mari Jose está en la escuela, ¿has visto qué coletas más largas tenía?»...
  • Dar fotos al niño para que elabore su propio álbum o las pegue en el corcho de su habitación.
  • Hacer juntos un árbol genealógico. Así comprenderá de una forma gráfica la relación de parentesco que une a tíos con sobrinos, primos con tíos, nietos con abuelos...
  • Colgar al lado del teléfono la foto de aquellos parientes que llaman a casa más a menudo: ver su imagen les ayudará a saber con quién hablan.
  • Añadir al nombre de pila la relación de parentesco («el tío Miguel», «la tía Lourdes») le ayuda a distinguir. A algunos familiares les gusta que los niños se refieran a ellos con un apelativo cariñoso («el tío majo», «la tía dormilona»...).
  • Permitir que de vez en cuando pase la noche en casa de los abuelos o los primos. Además de recibir su cariño, podrá explorar su casa (ver las fotos de boda de los abuelos o los tíos, algún juguete que fue de mamá o papá...) y aprender sus costumbres.

 

Violeta Alcocer es psicóloga.

 

Etiquetas: educación, familia, hijos

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