Entonces nos entra la prisa y queremos que respete todas las normas de una vez. O no hacemos nada y seguimos riéndole los pedos hasta los diez años, cuando la cosa tendrá difícil solución. Ninguno de estos dos extremos es bueno.
Hay un momento para cada cosa, y está claro que no podemos obligarle a usar el baño antes de controlar esfínteres, ni a utilizar los cubiertos antes de tiempo. Tenemos que esperar a que afiance sus habilidades y entonces, poco a poco, enseñarle a respetar las reglas para que sea un niño adaptado. Pero, ¿qué reglas están listos para respetar? Analizamos algunas situaciones delicadas y vemos si ha llegado el momento de introducir la disciplina.
Servirse primero (...el trozo más grande)
Los adultos charlan en torno a una mesa de café y esperan que alguien coja el primer pastelito de la bandeja. Pero no hay que esperar más, para eso está nuestro hijo de tres años y medio. En cuanto divisa los dulces se lanza coger el más grande y codiciado. O peor aún, lo coge y, tras darle dos mordiscos estratégicos, lo deja de nuevo en la bandeja para coger otro.
Hay muchas variantes, pero cualquiera de ellas produce mucho bochorno, por más que los asistentes se empeñen en reír y quitarle importancia al asunto.
Qué hacer
- En el momento nos saldrá decirle: "¡Eso no está bien!". Aunque es importante dejar claro que las cosas no se hacen así habra que explicarle cómo se hacen.
- Después, tenemos que revisar cómo es nuestro comportamiento en casa. ¿Le servimos siempre el primero? ¿Le damos el mejor filete o el dulce más grande? Entonces no podemos esperar que él aprenda a respetar los turnos, a elegir moderadamente o a dejar "el de la vergüenza".
- Tiene que empezar a conocer las reglas sociales, que tienen mucho que ver con respetar y ponerse en el lugar de los demás. Tenemos que enseñarle que hay que esperar turnos y que no puede elegir siempre el más grande porque es de "mala educación". Además, en casa habrá que tratarle como a uno más.
Pipí, ¿en cualquier parte?
"Estábamos con en una terraza de verano y nuestro hijo se bajó los pantalones y se puso a hacer pipí en un árbol. Pero el árbol estaba junto a otra mesa en la que comía una familia", cuenta Claudia.
Sintió vergüenza y regañó a Gustavo delante de la familia afectada. El niño se sintió confundido cuando su madre le regañó. ¿No habían quedado en que era bueno regar los árboles?
Qué hacer
- A los tres años aún no suelen sentir pudor por bajarse los pantalones. A los cuatro, su propia vergüenza les impedirá acercarse mucho a los demás.
- Desde que empiezan a controlar los esfínteres hay que enseñarles que no pueden hacer sus necesidades en cualquier parte.
Carreras por el hospital
Hay comportamientos que rebasan la educación y se convierten en cuestiones de respeto. Es el caso de las carreras por los pasillos de un hospital, una residencia de ancianos o una biblioteca.
Suelen ser lugares atractivos para correr, desde luego, una invitación al patinaje artístico. Pero la prohibición no es por gusto.
Qué hacer
- Nuestro hijo ya entiende qué es un hospital y empieza a ser capaz de ponerse en el lugar del otro. En vez de prohibirle correr, responderá mejor si le explicaremos que estamos en un sitio donde las personas están enfermas y necesitan silencio.
- Si las carreras son por los pasillos de un aeropuerto atestado de gente, el argumento será distinto: no debe correr porque se puede perder.
- Y cuando veamos un pasillo por el que puede correr sin peligro... vía libre.
- Explicarle la verdadera razón de nuestras prohibiciones es de vital importancia para su respuesta y su compromiso personal con las normas.



























me gusto mucho esta pagina voy a poner en practica los concejos con mi hijo de 4 años que es super inquieto y espero nos funcione alos dos .eso de explicarle las cosas para q pueda entender y no solo inpedirle las cosas por q si
Mi nieta tiene cuatro años y es muy muy inteligente y charlatana, pero con la gente que no conoce es totalmente tímida,una amiga puso a sus hermanitos de la edad de ella en la pantalla de la computadora para que hablaran y ella bajó la cabeza escondíendose, le decimos suavemente que debería tratar de cambiar
pero no hay forma de conseguirlo ¿?
tengo mi hijo de 4 años proximo a cumplir 5
es muy inteligente capta todo en orden
permanece mas tiempo con los abuelos maternos y el comportamiento es terrible
en casa no quiere obedecer y recurro a condicionarlo con estimulos para que obedezca y tolero demasiado su comportamiento negativo por mi ausencia
mucha tv y juegos de internet
bueno y yo que hago ?
soy docente y ?????
Buenos dias, quisiera preguntaros algunas dudas: Tengo dos hijos unos de 18 años y el otro de tres años, somos una familia normal, Mi mujer ha estado cuidando al pequeño desde que nació, y ahora en mayo se ha puesto a trabajar. A lo que quiero decir, se ha tenido que quedar mi suegra cuidandole por las mañanas y en mi casa está todo el dia, hasta Septiembre cuando ya empiece en el colegio. Mi suegra es una mujer de pueblo de toda la vida, no es paciente, no sabe estar, en definitiva habla al niño a voces, (Es su forma de hablar), le chantagea, (como no hagas esto no te doy etc) así todo el dia. A veces creo que tiene envidia al ver que el niño se acerca amí y una seria de cosas mas que bueno estaría siete dias escribiendo. Yo le he comentado a mi mujer que no estamos haciendo bien en el sentido que nosotros le hemos estado impartiendo unas enseñanzas y que mi suegra vá a confundir a mi hijo. Y quisiera vuestra opinion por favor.
Qué gracioso!!! Entrè a esta pàgina y hallè el primer comentario, referido nada màs y nada menos que a Adriano Olivos, el primo de mi hijo.
Eduardo Olivos tiene 4 años y 10 meses ... y al igual que su primo es sùper inquieto!! Creemos que su oposiciòn a hacer caso de las normas es algo temporal, mientras tanto, hay que persisitr en las reglas y darles el màximo de comprensión, sobre todo si hay un nuevo hermanito, que en el caso de Eduardo es una hermanita de cinco meses :)
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(7 Comentarios)