Las amistades todavía son efímeras
A estas edades las amistades todavía son muy poco estables (pueden cambiar cada dos días de amigos) y los padres siguen siendo su fuente principal de relación y afecto... pero los compañeros comienzan ya a ocupar un lugar importante en la vida de nuestro hijo.
La socialización con otros niños es muy importante para su desarrollo. Si no tienen amiguitos, podrían aparecer más tarde problemas de adaptación. Esto no significa que tengan que estar continuamente rodeados de otros niños: también deben ser capaces de jugar ellos solos y estar a gusto consigo mismos.
Un niño que está solo porque tiene dificultades para relacionarse merece que le prestemos atención. Además, los padres podemos ayudarle para que aprenda a hacerlo poco a poco. Aunque parezca que hacer amistades es algo sencillo y natural, implica un aprendizaje.
Una buena autoestima
Cuando un niño cuenta con unos padres afectuosos y capaces de darle confianza y seguridad, tiene una buena base para establecer sus primeros contactos sociales.
En niños muy pequeños se ha observado que la presencia de la madre (u otra figura de apego) les tranquiliza y les permite explorar confiadamente lo que les rodea, mientras que al dejarles solos se angustian, se retraen y deciden suspender la exploración.
Cómo podemos ayudarle
- Para su cumpleaños, o con algún otro pretexto, podemos organizar una fiesta e invitar a algunos compañeros del parque o del colegio. Tenerlos como invitados en el territorio de tu hijo puede aumentar la confianza del niño y favorecer su espontaneidad, lo que repercutirá luego en el parque o en el colegio. Además, es importante que ese día lleve golosinas para repartir entre sus compañeros, aumentará su popularidad.
- Puedes invitar a casa a los amiguitos con los que congenie mejor y permitir que jueguen a sus anchas. Es preferible que las invitaciones no sean de muchos niños, mejor pocos y elegidos, de modo que nuestro hijo no se intimide y vaya ganando confianza poco a poco.
- Y por último, se le puede elogiar cuando tenga actitudes amistosas adecuadas. Si observamos comportamientos contraproducentes, le podemos sugerir otros más adecuados y aplaudir sus pequeños avances, mostrándole sus ventajas.
Consejos para que sea más sociable
- Elogiarle y felicitarle cada vez que se muestre sociable y cooperador.
- No forzarle a ser excesivamente bueno. Respetar su inquietud y espontaneidad.
- Darle buen ejemplo siendo cariñosos y educados.
- No decir que es vergonzoso, tímido o miedoso, sino que ya aprenderá a jugar y a pasárselo bien con sus compañeros.
- Fomentar su autoestima demostrado con palabras y obras nuestro cariño, atribuyéndole adjetivos positivos, y elogiándole por cada pequeño progreso.
- Respetar el ritmo que, pese a todo, cada niño pueda necesitar para animarse a relacionarse con otros niños y con las personas en general.
Autor: Luciano Montero, psicólogo.



























HOLA: MI HIJA TIENE 9 AÑOS ES MUY INTELIGENTE Y NO TIENE PROBLEMAS DE APRENDISAJE NI DE ENTABLAR RELACIONES, LO QUE LE CUESTA ES MANTENERLAS YA QUE CUANDO LOS OTROS NO HACEN LO QUE ELLA QUIERE SE AISLA Y JUEGA SOLA, ESTO HA LLEVADO A QUE YA NO LA BUSQUEN PARA JUGAR O QUE LE HAGAN BURLA, LO QUE ESTA PROVOCANDOLE ANGUSTIA,ADEMAS, NO DEMUESTRA INTERES POR EL JUEGO CON CHICAS ELLA PREFIERE JUGAR CON VARONES Y CUANDO ESTOS REACCIONAN BRUTO O SE BURLAN SE SIENTE DOLIDA, MALTRATADA Y SE AISLA; TENDRE QUE CONSULTAR A UN ESPECIALISTA?
(1 Comentario)