Juegos en familia

¡Con las manos en la masa! Cocinar con niños

La cocina es un lugar mágico para los niños. ¿Por qué un líquido cambia de color al fuego? ¿Qué hace que el flan sepa tan dulce? A partir de los 3-4 años, nuestro hijo puede convertirse en un gran chef, siempre acompañado por papá o mamá.

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Mientras se divierten entre los fogones, los niños desarrollan sin darse cuenta su creatividad y su psicomotricidad fina, despertando al máximo sus cinco sentidos. Y si antes no eran buenos comedores, tras meterse en la cocina se pueden convertir en estupendos comensales. Todo son ventajas.

La cocina, una gran aula

No es lo mismo jugar que ver cómo juegan los demás. Para que los pequeños se interesen por la gastronomía hay que dejar que participen: en la cocina pueden tocar distintas texturas, experimentar con sabores diferentes, ver cómo cambian de color los alimentos al cocinarlos y aprender qué ingredientes hacen los platos dulces o salados.

Además, la cocina es como un gran aula donde los niños aprenden matemáticas, nutrición, ciencia... Aunque para ello, el «cocinero jefe» (el adulto que esté con ellos) deberá ejercer de maestro hablándoles de la importancia de las vitaminas, de qué alimentos las contienen o de por qué se debe comer de todo.

También es bueno que nos ayuden a contar las cucharadas de aceite que necesita un sofrito o explicarles por qué hierve el agua cuando lleva un rato al fuego, por ejemplo. Prepárate para contestar a sus preguntas. ¡Su curiosidad puede ser insaciable!

Qué puede hacer

A partir de los 3-4 años, los niños suelen tener la motricidad fina lo suficientemente desarrollada como para manipular pequeños alimentos y ayudar a elaborar casi cualquier plato. Así que con 5 ó 6 años podrán ejercer de pinches de cocina sin problemas.

Reservado a papá y mamá:

Todo lo que entrañe peligro o sea más complicado. Cuchillos, horno, sartén y olla son solo para los adultos.

Lo que pueden hacer los niños:

Tareas sencillas como lavar la fruta que luego cortaremos nosotros para preparar una macedonia.
Labores que requieren más destreza, como preparar rebozados, cortar la lechuga en trocitos para la ensalada, mezclar alimentos en un bol, aplastar patatas cocidas para elaborar un puré o poner mahonesa a la ensaladilla rusa.

Mancharse, otro placer

Seguramente en sus primeras sesiones gastronómicas acabarán embadurnados en harina o con churretes de sustancias pringosas en las manos. Y eso está muy bien. Porque no se trata de acabar limpitos, sino de disfrutar en la cocina.

Lo mejor es poner a los niños un chándal viejo y un delantal a su medida (puede ser una camiseta), y permitirles explorar, chupar y tocar los ingredientes con las manos.

También se pueden comprar artículos de cocina especiales para niños, como rodillos más pequeños y ligeros, cuencos más manejables o moldes en tamaño mini.

De excursión al mercado

Antes de meternos con los niños en la cocina les podemos llevar de excursión a un mercado grande, para enseñarles de dónde sale todo lo que comen. Así asociarán las materias primas con los platos que saborean a diario y empezarán a ser conscientes de que la pechuga viene de un pollito entero, y la salsa de tomate de los espaguetis no crece en botes.

Podemos aprovechar la visita al mercado para explicarles, por ejemplo, cómo se distingue si una fruta está madura y un pescado fresco, o que hay que fijarse bien en la fecha de caducidad de los productos.

Ideas para cocinar con niños

¿Quieres hacer un plato nuevo en casa con tus hijos? Entra en el buscador de recetas de SerPadres.es, encontrarás un montón de recetas deliciosas para pasar un rato divertido entre los fogones con los niños.


Asesores: Aurora García, profesora de cocina infantil de Cooking Club y Jorge Martínez Pérez, pediatra del Hospital Niño Jesús.

Etiquetas: cocina, cocina para niños, niño, planes con niños, recetas cocina niños, tiempo libre

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