Por: Nuria Corredor
Fuente: Servicio de Pediatría del Hospital Carlos III de Madrid
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La mayoría de los niños procedentes de la adopción internacional suelen venir en buen estado de salud, pero pueden presentar algunas patologías leves dependiendo del país de origen y de las condiciones en las que hayan vivido.
En raros casos presentan enfermedades graves, aunque sí son más frecuentes la anemia y la desnutrición y, en algunos casos, el retraso psicomotor. Entre los trastornos más comunes están, además, el raquitismo, los parásitos intestinales, el hipotiroidismo y el paludismo, pero no siempre las padecen. Es imprescindible dar de alta al niño en la Seguridad Social al llegar a España y acudir cuanto antes al pediatra para realizarle un examen médico completo en el que se evalúe su estado general de salud. A todos los niños se les realiza una analítica completa, pruebas de hepatitis, VIH, sífilis, tuberculina y un estudio de heces. Con esta última prueba se descarta la existencia de parásitos intestinales. También se averigua si el niño está vacunado. En el caso de que no traiga certificados de vacunación, se establece un calendario provisional para ponerle al día en las vacunas siguiendo el calendario nacional de vacunaciones. Antes de la llegada ya hay hospitales que ofrecen consultas de preadopción, en las que se valora el estado del pequeño con la documentación entregada a los padres por el país de origen.






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