La castaña: muchos hidratos y pocas grasas
La castaña es un fruto seco rico en hidratos de carbono (40 g por 100 g de porción comestible), vitaminas y minerales, con un bajo contenido en grasas (2,6 g).
Cocidas o asadas, hay mil formas de preparar castañas.
Las castañas se pueden tomar cocidas (se cuecen en agua y sal, sin la cáscara exterior) o asadas. Antes de asarlas hay que hacerles un corte en la cáscara para evitar que exploten.
En Galicia se ofrecen a los niños las castañas asadas o cocidas en leche insertadas en un hilo de cocina formando un collar.
Además, podemos elaborar puré, flan, tarta o pudin de castañas casero para tomar el domingo de postre.
También acompañan muy bien a las coles (lombarda con castañas) y a los platos de ave (pavo relleno de castañas).
Trucos para comprar y conservar castañas
- La temporada de las castañas comienza a finales de octubre y dura hasta diciembre, pero también pueden comprarse en conserva.
- Si las compras crudas, comprueba que su consistencia es dura y que la piel tiene un color pardo brillante.
- Puedes conservarlas a temperatura ambiente durante unos meses.
- Si las piensas congelar, es mejor que las peles antes. Se conservarán mejor si las guardas en un frasco de vidrio que envueltas en plástico.


















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