El queso tiene el mismo valor nutritivo que la leche. Aporta proteínas de alta calidad, calcio y fósforo, vitaminas del complejo B, vitaminas A y D y grasas. Pero no todo son virtudes, algunos contienen mucha sal y demasiadas grasas.
Cómo tomarlo
- Una rebanada de queso (de unos 60 gramos) equivale a un vaso de leche.
- El niño puede tomarlo en la merienda o el desayuno, con pan, solo o con aguacate, membrillo, tomate o nueces, si ya mastican bien.
- También les gusta en la tortilla francesa, rallado con la pasta o gratinado con la verdura.
En porciones, en lonchas, de untar…
Estos quesos tienen un exceso de calorías, proteínas y grasas y también llevan aditivos industriales. Por eso se deben servir con moderación y alternándolos con otros más naturales.
¿Qué queso prefieren los niños?
- El queso de vaca, el de oveja y el de cabra tienen un valor nutritivo similar, independientemente del animal del que proceden.
- A muchos niños el que más les gusta es el queso de leche de vaca, porque es más suave.











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