Infertilidad de origen bacteriano

Clamidia: una causa de infertilidad

La clamidia es una de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más frecuentes y, sin embargo, una de las menos conocidas. Puede causar esterilidad tanto femenina como masculina.

¿Qué tipo de enfermedad es la clamidia? Ver test Embarazo después de los 35, ¿en qué es diferente?

La clamidia es una de las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes del mundo. Está causada por la infección de la bacteria Chlamydia trachomatis. Aproximadamente la mitad de los casos de esterilidad se atribuyen a esta dolencia. Y sin embargo, muchas personas ni siquiera han oído hablar nunca de ella.

La cifra de afectados crece rápidamente. El 80 por ciento de las mujeres y el 50 por ciento de los hombres afectados no tienen síntomas.

¿Cómo se produce el contagio?

Al igual que otras enfermedades de transmisión sexual, la clamidia se transmite por mantener relaciones sexuales sin protección. Pero también se puede producir el contagio al besarse o practicar sexo oral. Además, las embarazadas pueden transmitir la infección a su hijo durante el parto, si es vaginal. La bacteria puede hibernar durante años y después volver a activarse.

Los síntomas pueden aparecer entre una y tres semanas después de producirse el contagio, o al cabo de muchos meses, o incluso nunca, como sucede en la mayoría de los casos. Algunos signos de la enfermedad son: en los hombres, escozor al orinar; en las mujeres, aumento del flujo, dolores en la parte baja del abdomen o hemorragias.

¿Qué consecuencias tiene la infección para hombres y mujeres?

Si la infección no se detecta precozmente, las consecuencias pueden ser muy serias. En los genitales internos se forman excrecencias (tumoraciones) parecidas a una telaraña que producen adherencias en los órganos y causan inflamación, dolores crónicos en el bajo vientre y, a menudo, también esterilidad.

Si las trompas tienen adherencias, los óvulos no pueden llegar al útero. Incluso si las trompas no se obstruyen, a menudo quedan tan dañadas por la infección que ya no pueden cumplir su tarea. Las mujeres afectadas no pueden tener hijos por medios naturales y a menudo solo les queda recurrir a la fecundación in vitro ( FIV): los óvulos son extraídos de los ovarios, fertilizados en un tubo de ensayo y después transferidos al útero.

En los hombres, la clamidia puede causar inflamación de los testículos y la próstata, o trastornos de la uretra. En casos aislados pueden aparecer inflamaciones en las articulaciones o en los ojos.

Otra consecuencia de la infección por clamidia: si la enfermedad no se trata adecuadamente con antibióticos, el cuerpo puede desarrollar una especie de alergia a determinadas estructuras exteriores de las bacterias. En caso de alergia, después de sufrir una infección aguda por clamidia pueden aparecer más problemas, por ejemplo, enfermedades reumáticas. Además, el riesgo de aborto o de parto prematuro aumenta.

No existe unanimidad sobre el tratamiento de esta alergia. Muchos médicos recomiendan una terapia a base de medicamentos inmunosupresores, como cortisona. Antes del tratamiento hay que asegurarse de que no existe ninguna otra infección.

¿Se puede prevenir?

Lo más sensato es realizar un frotis vaginal antes de iniciar cualquier relación de pareja. Hasta que se tengan los resultados es imprescindible usar preservativo. Es importante que el varón también se someta a un análisis. Si uno de los dos está infectado, se puede producir la llamada infección en ping-pong (reinfección entre los miembros de la pareja).

¿Cómo se trata la infección?

Sobre todo, es importante que la pareja también se ponga en tratamiento; de lo contrario, se produce una constante reinfección entre los dos miembros de esta.

Lo habitual es un tratamiento con antibióticos, que debe administrarse un mínimo de diez días, a menudo más tiempo, según la gravedad de la enfermedad. Para asegurarse de que la terapia ha sido efectiva, se recomienda hacer un control posterior.

¿Cómo saber si la enfermedad ha dejado secuelas?

A veces una operación puede restablecer la fertilidad

A menudo las consecuencias se hacen patentes cuando la mujer no logra quedarse embarazada. Naturalmente, detrás puede haber otras muchas razones, pero después de haber sufrido una infección aguda por clamidia, es muy probable que exista esterilidad.

¿Es posible recuperar la fertilidad?

Una laparoscopia es, después de la ecografía vaginal, el mejor método para conocer el estado de los órganos sexuales. Se realizan pequeñas punciones en la pared abdominal a través de las cuales se introduce un microscopio y una videocámara; la imagen ampliada se puede contemplar en una pantalla. A continuación se inyecta un contraste, a través del útero, en las trompas de Falopio y se observa su recorrido. A veces las adherencias que obstruyen las trompas se pueden extirpar y las trompas vuelven a funcionar.

¿Qué probabilidades hay de tener un hijo después de la operación?

Después de la operación, entre un 20 y un 60 por ciento de las mujeres pueden quedarse embarazadas, independientemente de que el trastorno de las trompas hubiera sido producido por esta bacteria o por otros agentes patógenos.

Etiquetas: clamidia, embarazo, enfermedad de transmisión sexual, esterilidad, infertilidad

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