Por: Carlos Cabrero, pedagogo{mosimage}
Algunos niños comienzan a gatear entre el noveno y el décimo mes, otros empiezan antes o después de estas fechas y hay quien se lanza a caminar sin haber gateado nunca. Pero si tu hijo lo hace, no pierdas la ocasión de incentivarle para alargar esta etapa un poquito.
¿Por qué le viene bien gatear?
El niño fortalece los músculos y las articulaciones de brazos, piernas, cuello y espalda. La estimulación táctil que recibe mejora su capacidad de coordinación y equilibrio; le ayuda a comprender conceptos de distancia y espacio y le permite satisfacer su curiosidad y ganas de aprender. Aumenta su autonomía, ya que comienza a tomar sus primeras decisiones: "¿voy a la cocina o al salón?", "¿me paro a jugar con este peluche o sigo a mamá?".
¿Qué precauciones hay que tomar?
procura que el lugar por donde se mueva sea limpio y seguro; vigila los enchufes; aparta los objetos puntiagudos; retira las cosas pequeñas que se pueda llevar a la boca... todo aquello que sea una amenaza para su seguridad.
| Juegos que animan a gatear
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| Lindo gatito
Ponte en el suelo con tu hijo, los dos en posición de gateo. Finge que eres un gato y maúlla: «Miau, miau». Los gatitos se persiguen, gatean hacia atrás, se encuentran de frente. Puedes cambiar de animal, ser un perro y ladrar: «Guau, guau, guau», o cualquier otra cosa que se te ocurra. | La campanita
Vas a necesitar un aro grande, una especie de hulahoop, del que colgarás una campana pequeña. La actividad consiste en animar al niño a que pase a través del aro, que se sujeta verticalmente. Al hacerlo, dejamos que el hulahoop se mueva ligeramente, haciendo sonar la campanita. Al principio puede que el niño se detenga sorprendido, pero después le gustará y querrá pasar una y otra vez. |
| El tesoro de las montañas
Pon sobre el suelo varios cojines y almohadas. Serán las montañas que el niño tendrá que escalar. Coloca en medio de la cadena de montañas un juguete llamativo y pon al bebé en posición de gateo a un metro de distancia de los cojines. Anímale a que inicie la «caza del tesoro» escalando las montañas. Al principio le costará pasar por encima de los cojines y almohadas, así que ayúdale un poco. Tras unas cuantas escaladas, aprenderá a salvar obstáculos él solito. | El túnel
Coge una caja grande de cartón y córtale dos de los laterales opuestos (para que parezca un túnel). Después, ponla boca abajo sobre el suelo. Coloca un objeto que le guste a tu hijo ante una de las aberturas del túnel y pon al bebé, boca abajo, ante el otro agujero. Anímale a que lo atraviese, reptando o gateando (la elección es suya), para coger el objeto. Elogia todos sus esfuerzos para conseguirlo y celébralo por todo lo alto. |














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