Realiza las primeras visitas a la piscina por la tarde, que es cuando el agua está más calentita. No tengas prisa por enseñarle a nadar, lo importante es que tu hijo disfrute de un rato de juego.
Consejos útiles
- Aunque el sol no sea muy intenso, ponle crema de protección solar.
- El baño debe ser algo agradable, si tu hijo no está a gusto conviene sacarle. Nunca hay que meterle en contra de su voluntad o con engaños.
- El bebé debe estar descansado, de lo contrario, no disfrutará.
- Es importante que el niño entre en la piscina poco a poco para que se aclimate mejor a la nueva temperatura.
- Si traga agua, actúa con naturalidad y hazle ver que no ha pasado nada. Así lo olvidará pronto. Un accidente leve no debe crearle un trauma.
- Con 10 minutos de baño es suficiente para empezar.
- Nada más salir, dúchalo, envuélvelo en una toalla y ponle a la semisombra para que no se queme.
- Para prevenir riesgos de infecciones y enfriamientos, es mejor no llevarle a la piscina antes de los seis meses.
Autora: Marta Rubio.



























