Parejas consanguíneos

Parejas consanguíneos

Ya en la antigüedad se observó que los matrimonios formados por personas de la misma familia (consanguíneos) tenían más hijos con problemas que los matrimonios no consanguíneos.

Hoy conocemos por qué ocurre esto gracias al desarrollo de la genética. Las características morfológicas y funcionales del ser humano están controladas por parejas de genes.

Uno de esos genes se recibe del padre y el otro de la madre. Tras el estudio del genoma humano se ha cuantificado el número de genes alrededor de los 30.000. Se considera que unos cinco o seis de esos genes son anómalos, pero no producen ningún efecto porque el otro gen de la pareja es normal. Por lo tanto, es muy baja la probabilidad de que una mujer tenga como pareja a un hombre portador del mismo gen anómalo.

Pero si una mujer y su pareja son de la misma familia, tienen más posibilidades de reunir los mismos genes anómalos, puesto que los individuos de la misma familia comparten los mismos genes. Esa pareja también tiene más probabilidades de que sus genes anómalos se junten en alguno de sus hijos, y en ese caso, el niño tendrá un defecto congénito.

El matrimonio entre parientes implica, por tanto, un riesgo de defectos congénitos tanto físicos como psíquicos. El problema es que, cuando se estructura una pareja entre dos miembros de una familia en la que no existen antecedentes, no podemos saber qué tipo de alteraciones pueden presentar sus hijos. El riesgo es entonces teórico y abarca a cualquier tipo de defectos congénitos.

Por el contrario, si las parejas consanguíneas ya han tenido un hijo con un problema genético, sabemos que el riesgo de tener más niños afectados por el mismo problema es alto. Y este riesgo se repite en cada embarazo, independientemente de que algunos hijos hayan nacido sanos.

En general, cuando dos personas unidas por algún grado de parentesco deciden tener hijos deben acudir a un servicio de genética. Allí realizarán una historia familiar detallada y después les informarán de sus riesgos y de las posibilidades de diagnóstico prenatal que existen.

Etiquetas: embarazada, embarazo, genética, madre, padre, pareja

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