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Los 5 errores más comunes a la hora de limpiarle la nariz a tu bebé

Como los bebés no saben respirar por la boca, es clave mantener limpia su nariz y saber realizar correctamente los lavados nasales. Descubre los errores que podrías estar cometiendo:

Los 5 errores más comunes a la hora de limpiarle la nariz al bebé

Los bebés suelen tener mocos y más aún durante el invierno, época en la que todos los padres buscamos la forma de descongestionar su nariz y conseguir que duerman del tirón. La mejor forma de conseguirlo son los lavados nasales y a continuación te explicamos por qué son importantes, contando con la ayuda de la matrona Gema Magdaleno, que en el vídeo nos explica los errores más comunes y cómo evitarlos.

¿Cómo descongestionar la nariz de tu bebé?

Para despejar la nariz del bebé lo mejor es realizar un lavado nasal. Primero, hay que acostar al bebé y aplicarle agua de mar en spray para reblandecer la mucosidad. El valor del agua de mar no diluida reside en los minerales y oligoelementos naturales que contiene, como el potasio, el calcio y el magnesio, que ayudan a desinflamar y regenerar la mucosa nasal del bebé. Una vez reblandecida la mucosidad, ésta se succiona con un aspirador nasal específico para bebés. Las secreciones se quedarán retenidas en un filtro en medio del tubo que deberemos cambiar tras cada uso, para evitar infecciones.

¿Por qué son importantes los lavados nasales?

Los bebés menores de 6 meses suelen tener dificultades para respirar por la boca, dado que su paladar blando se encuentra muy cerca de la epiglotis (el cartílago que impide que al comer pase el alimento al aparato respiratorio), por lo que queda poco espacio entre ambas estructuras. Por este motivo la congestión nasal puede resultar mucho más incómoda para los bebés, dificultando su alimentación y su descanso. Así mismo, los bebés tienen un mayor riesgo de que la congestión nasal les provoque una infección como la otitis o la rinosinusitis. Esto se debe a que sus trompas de Eustaquio se encuentran en una posición más horizontal que las de los adultos, por lo que el drenaje de la mucosidad del oído es más difícil y ésta acaba acumulándose con mucha facilidad. Además, el diámetro de sus fosas nasales es muy reducido y una mínima acumulación de mucosidad puede bloquearlas.

 

¿Cuándo hay que quitarle los mocos al bebé?

Se aconseja realizar los lavados nasales a diario, para despejar las fosas nasales del bebé y prevenir resfriados e infecciones secundarias como la otitis. Sin embargo, más allá de la higiene y la prevención diaria, hay situaciones en las que un lavado nasal puede ayudar mucho al bebé:

¿Tu bebé duerme mal? Los bebés tienen dificultades para respirar por la boca. Por eso, cuando están dormidos y los mocos les obstruyen la nariz, no pueden respirar bien y se despiertan llorando. En estos casos, un lavado nasal puede suponer una noche de sueño reparador tanto para el bebé como para sus padres.

¿Tu bebé está incómodo y le toca comer? Al tener la boca tapada por el pecho o por el biberón, los bebés con la nariz congestionada no podrán respirar con normalidad, estarán incómodos y comerán menos. Además, los bebés tienden a vomitar más fácilmente que los adultos y, muchas veces, los mocos les provocan náuseas. Por todo ello es importante que, si tu bebé está congestionado, le realices un lavado nasal antes de comer.

Sin embargo, muchos papás nos encontramos con dificultades a la hora de realizar estos lavados, o no sabemos si lo estamos haciendo bien, por lo que hemos preguntado a Gema Magdaleno, Matrona de Atención Primaria en Madrid, cuáles son los 5 errores más comunes que cometemos al limpiar la nariz de nuestro bebé.

Para descubrir cuáles son estos errores y cómo evitarlos, ¡dale al play!

 

Más información: Rhinomer Baby

Etiquetas: bebé, lavado nasal, mocos, publirreportaje, resfriado

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