El segundo embarazo

¿Es más rápida la recuperación del segundo parto?

Aunque todo depende de cómo ha sido la primera experiencia, normalmente la madre vive el segundo embarazo y el nacimiento de su segundo hijo con más tranquilidad.

Karmen Pascual
¿Es más rápida la recuperación del segundo parto? Ver artículo Ventajas del segundo embarazo: resolvemos tus dudas

Las madres que ya han dado a luz más de una vez, aseguran que el segundo parto suele ser más rápido y sencillo. Pero... ¿También el cuerpo se recupera antes físicamente? ¿Y qué ocurre con las emociones?

Es más fácil...

El parto: dura menos

  • La dilatación suele ser más corta porque el cuello uterino se borra muy rápidamente.
  • Además, la vagina está más distendida y es más elástica, porque no es el primer bebé que pasa por el canal vaginal.
  • La mujer se encuentra normalmente menos asustada (dependiendo de cómo transcurrió el primer parto), ya sabe empujar y colabora mejor con el ginecólogo y la matrona.

La episiotomía: es más pequeña o inexistente

  • Como la vulva se distiende mejor en el segundo parto, la episiotomía suele ser mucho más pequeña y en muchas ocasiones ni siquiera es necesaria.
  • Se notará menos tirantez en la zona del periné, y la incisión se curará mucho antes.

Evitar la anemia

  • Al resultar más fácil el parto y la episiotomía más pequeña o inexistente, se pierde menos sangre.
  • Si los embarazos son muy seguidos o si entre ellos los ciclos menstruales han sido cortos o las reglas muy abundantes, la reciente madre puede tener carencia de hierro y necesitar un suplemento durante el puerperio y la lactancia.

Superar el bajón hormonal del posparto

  • El segundo hijo multiplica el trabajo, pero no causa tanta ansiedad como el primero, porque la madre se siente más segura de sí misma.
  • La experiencia anterior le ayuda a relativizar los problemas que pueden aparecer y que en su primer posparto le parecían imposibles de superar.
  • Y el padre suele implicarse más porque tiene menos miedo a cuidar del bebé. Por regla general, la mujer no sufre con tanta intensidad el bajón posparto.

Retomar la relación sexual: da menos miedo

  • Igual que tras el primer parto, es recomendable no tener relaciones con penetración en las seis semanas que siguen al parto, para dejar tiempo a que los tejidos recuperen su elasticidad, sobre todo si ha habido episiotomía.
  • Una vez superado el descanso obligatorio, las relaciones sexuales se retoman con más tranquilidad, porque la mujer cuenta con la experiencia previa de que no pasa nada.
  • Es aconsejable practicar los ejercicios de Kegel (contraer y relajar la vagina) para ayudar a que el periné recupere su elasticidad.

Combatir el estreñimiento

  • Tras el segundo parto la mujer tiene menos miedo de ir al baño, porque sabe por experiencia que los puntos (si es que los tiene) no se van a soltar con los pujos.
  • Está mejor preparada y seguramente sigue una dieta rica en fibra con un horario regular de comidas y también bebe mucha agua, para poder superar el problema cuanto antes.

Lactancia: la experiencia ayuda

  • La mujer puede temer dar el pecho al segundo bebé si ha tenido una lactancia dolorosa, con grietas, al amamantar a su primer hijo. Pero estos problemas no tienen por qué repetirse.
  • Ahora los pechos están más curtidos y la piel menos sensible.
  • Además, la madre ya tiene experiencia, por lo que se adapta con más seguridad a las necesidades de su bebé.

Cuesta más...

Que el útero vuelva a su tamaño

  • Como los músculos están más distendidos, al útero le cuesta un poco más recuperar su posición original.
  • Es posible que los entuertos (espasmos que ayudan a contraerlo) sean más numerosos y fuertes durante los tres o cuatro días que siguen al parto. El tocólogo puede recetar a la mujer unos analgésicos a base de paracetamol para aliviarlos.

Recuperar la línea

  • No hay ninguna razón médica que explique por qué razón la mujer tarda más en recuperar su silueta tras el segundo parto, pero suele ocurrir así.
  • Quizás sea porque tiene menos tiempo para cuidarse y practicar ejercicio (debe ocuparse de su hijo mayor) o porque está tan cansada que no se preocupa tanto de su aspecto físico.
  • Podrá recuperar su figura en cualquier momento, una vez haya abandonado la lactancia, siguiendo una dieta sana y practicando deporte.

Combatir el cansancio

  • Con un bebé en casa se duerme poco y de forma interrumpida. Pero además está la responsabilidad de cuidar a un hijo mayor, y no siempre se pueden aprovechar las horas de siesta del bebé para recuperarse.
  • Es imprescindible la ayuda del padre o de familiares que se preocupen de las tareas domésticas y apoyen a la madre con el primer hijo, entreteniéndole para que no se sienta desplazado.
  • Comportarse como una supermamá no sirve de nada y solo puede añadir estrés. No es bueno llevar el cuerpo o los recursos emocionales al límite durante el puerperio. La mujer necesita energía y debe dejarse ayudar, ahora, más que en el primer posparto.

¿Y en caso de cesárea?

  • Al tratarse de una intervención quirúrgica, la mujer tarda más en recuperarse de una cesárea que de un parto vaginal, con independencia del número de hijos que haya tenido.
  • Con esta operación pierde entre medio y un litro más de sangre que si tiene a su hijo de manera natural, lo que aumenta la posibilidad de sufrir anemia.
  • Una segunda cesárea no es peor que la anterior y cicatriza igual de bien, ya que el músculo uterino es fuerte.
  • En cuanto a la herida exterior, el ginecólogo suele eliminar la cicatriz vieja y hacer una nueva, para que seque sobre tejido sano y «pegue» mejor.

Asesor: Ernesto Crespo, jefe asociado del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid.

 

 

 

Etiquetas: bebé, hijos, madre, padres, posparto, puerperio, segundo embarazo, segundo hijo

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