¿Qué es?
El fórceps es un instrumento obstétrico formado por dos ramas que se articulan para formar una especie de tenazas que se adaptan a la cabecita del bebé.
Se utiliza cuando ha surgido una
complicación en el parto después del
periodo de dilatación o la madre sufre una enfermedad y es conveniente acelerar el periodo expulsivo.
¿Cuándo se usa?
El obstetra recurre a los fórceps (o ventosas o espátulas) en los siguientes casos:
- Cuando la madre sufre una enfermedad cardíaca o ha tenido una cesárea anterior.
- Si el parto, que había evolucionando normalmente, se paraliza después de la dilatación.
- Existen signos de sufrimiento fetal.
- El periodo expulsivo se prolonga por falta de rotación o de flexión de la cabeza del feto.
Los fórceps, tal como se emplean en la actualidad, no implican riesgo alguno para el feto. En caso de que el médico considere que puede ser peligroso utilizarlos, recurre a la cesárea.
Condiciones para usarlos
- El feto está colocado de cabeza y el médico sabe exactamente a qué altura se encuentra.
- La cabecita del niño está encajada.
- Se ha completado ya la dilatación del cuello uterino.
- La bolsa de aguas se ha roto.
- No existe desproporción entre los diámetros de la pelvis de la madre y el tamaño de la cabeza del feto.
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