El final del embarazo

Contracciones antes de tiempo

Las contracciones son frecuentes en la última etapa del embarazo. Pero, ¿cómo sabemos si estamos de parto o no? Respondemos a las principales dudas de las embarazadas sobre las contracciones.

¿Cómo se diferencian las contracciones anticipadas de las inofensivas? Ver artículo Estrategias para afrontar el dolor sin epidural

Las verdaderas contracciones se producen en el útero. El cuello uterino se reduce, el músculo uterino se ablanda y el bebé se desplaza hacia abajo en la pelvis. Cuando esto sucede una o dos veces, no pasa nada. Unas cuatro semanas antes de salir de cuentas, en torno a la semana 36, es normal que ocurra: son las contracciones de colocación. Las mujeres se sienten mejor después, porque tienen más espacio en la parte superior del abdomen y respiran mejor.

Cuando las contracciones llegan antes de tiempo, plantéate tres preguntas para poder valorarlas: ¿En el plazo de 24 horas se producen entre 10 y 15 contracciones? ¿Tienen lugar de forma muy regular, por ejemplo dos cada 20 minutos y luego una hora de pausa? ¿La tripa se te pone dura pero no notas tirones ni dolor? Si las respuestas son “sí“, se trata en la mayoría de los casos de contracciones de colocación. Pero si en alguna respondes “no”, pueden ser contracciones anticipadas.

¿Hay más señales que indican contracciones anticipadas?

Cuando se producen por las tardes o cuando te sientes estresada o has sufrido algún daño físico. También el cansancio extremo puede ser una señal.

¿Cómo se detectan las contracciones?

Cada mujer las siente de forma distinta. En algunos casos, la tripa se endurece o la sienten pesada, mientras que en otros el dolor es similar al del periodo. También puedes sentir presión hacia abajo.

Las contracciones anticipadas indican algo, ¿qué?

Tu cuerpo y tu bebé te dicen: ¡tranquila!

No siempre es fácil

El embarazo no es ninguna enfermedad, pero durante estos nueve meses imperan otras circunstancias a las que muchas mujeres no responden bien. El embarazo las vuelve más sensibles, más emocionales.

¿Qué es aconsejable?

El objetivo es relajarse. Tomarse descansos con frecuencia, establecer contacto con el bebé y hablar con él. Las futuras mamás pueden decirle a su pequeño que se quede un poco más de tiempo en la tripa.

¿Eso ayuda?

Sí, porque al cuidarse de forma consecuente las contracciones anticipadas pueden desaparecer. Incluso si se ha reducido el cuello uterino puede volver a alargarse y estabilizarse.

¿Y hacer reposo en cama?

Este es un tema polémico. En torno a un 20 por ciento de las contracciones se desencadenan por la fuerza de la gravedad, porque el niño presiona sobre el músculo uterino.

En este caso, tumbarse ayuda, incluso si es necesario con la tripa elevada. Pero una gran parte de las contracciones anticipadas está relacionada con el estrés.

También en este caso ayuda estar tranquila, con las piernas en alto sobre el sofá, pero no se sabe si el efecto viene del hecho de tumbarse o de relajarse y despreocuparse. Sin embargo, si solo te tumbas y tu cabeza sigue dándole vueltas, no sirve de nada. Hay que relajar el cuerpo y la mente.

¡Pero antes del parto hay tanto que hacer para que el niño luego se sienta bien!

Lo importante es que la madre esté bien. Para eso, pide ayuda a tu pareja y a tus amigos. Si tienes contracciones anticipadas, debes contarle a tu médico cómo las detectas, cuándo se producen, cómo te sientes y qué te da miedo. Solo quien se siente bien puede relajarse.

¿Qué hacer si, pese al embarazo, tienes que terminar un proyecto o tienes otro hijo que te exige más atención?

Si durante un par de semanas reduces tu actividad en torno a un diez por ciento, nadie lo nota, ni el jefe ni los niños. Y a ti te vendrá muy bien

¿Un par de ejemplos concretos?

Es importante tomarse tiempo para entender tu propio cuerpo. No debes realizar ninguna actividad que te fatigue.

¿Y si por mucho que me cuide no mejoro?

Entonces es necesaria la medicina. A algunas mujeres les ayuda elevar la dosis de magnesio: calma la musculatura y no solo evita los calambres en las pantorrillas, también las contracciones. De vez en cuando también son necesarios los fármacos que inhiben las contracciones, llamados tocolíticos: relajan el músculo uterino, pero tienen efectos secundarios.

Etiquetas: contracciones, contracciones embarazo, contracciones uterinas, embarazo, síntomas parto

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