Medicación

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Antes de quedarse embarazada, la mujer debe saber que cualquier sustancia que tome o se le administre para prevenir, aliviar o curar una enfermedad puede atravesar la placenta y dejar secuelas irreversibles.

Riesgos
El periodo más crítico son los tres primeros meses, cuando se están formando todos los órganos del embrión y las sustancias teratógenas pueden causar una malformación irreversible. En los trimestres segundo y tercero determinados fármacos pueden afectar al crecimiento y funcionamiento de los órganos, aparatos y sistemas del futuro bebé.

No todo está prohibido
Cuando hay que tratar un dolor, el médico indica algún analgésico que resulte inofensivo para el desarrollo del embrión o del feto.

Si la embarazada debe recibir tratamiento por alguna enfermedad, crónica o no, el especialista tendrá en cuenta su estado y buscará un medicamento inocuo. Por eso, la mujer debe informar siempre a su médico de que está esperando un hijo y de los fármacos que esté tomando.

Si necesita un tratamiento, debe seguirlo porque la enfermedad también puede perjudicar al hijo que espera.

Durante la gestación es normal que el obstetra recomiende determinadas vitaminas. No solo no perjudican al feto, sino que pueden ayudar a prevenir determinadas malformaciones congénitas. Tomar a diario ácido fólico desde, al menos, dos meses antes de la concepción reduce el riesgo de espina bífida en el futuro bebé.

Muchas embarazadas deben tomar hierro porque las necesidades de este mineral aumentan de forma notable cuando se espera un hijo. Este mineral se absorbe mejor cuando se toma acompañado de una fruta rica en vitamina C, por ejemplo, con fresas o con zumo de naranja.

Otros suplementos o complementos vitamínicos son necesarios solo en caso de carencias, y deben tomarse exclusivamente si los receta el ginecólogo, nunca por decisión propia. Por sorprendente que parezca, las dosis altas de algunas vitaminas, como la A y la D, también pueden causar graves anomalías fetales.

Lo mejor es consultar al ginecólogo antes de quedarse embarazada para evitar tratamientos innecesarios durante la gestación y controlar las enfermedades crónicas. En esta consulta el médico revisará el historial vacunal y recomendará alguna vacuna si es preciso, pues la gestación no es el momento más idóneo para ponerlas.

Las enfermedades deben tratarse, pero para aliviar las molestias más comunes en este periodo no se necesitan fármacos, basta con hacer vida sana, seguir una dieta correcta y hacer ejercicio moderado.

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