¿Y si no quiere lentejas?

Álvaro ha preparado lentejas y pollo para comer. Confía en que Iván tome un plato pequeño del primero y casi todo el segundo. Pero cuando le sirve las legumbres, el niño exclama: «¿Lentejas? ¡No quiero lentejas!». El padre le pone solo unas cucharadas en su plato («Pruébalas al menos») que él ni siquiera se molesta en probar, y cuando llega el momento de servirle la pechuga, suelta: «Es muy grande, solo la mitad». No es necesario ni conveniente hacer un menú para los padres y otro distinto para los niños.

El experto responde:

Álvaro, como todos los padres, teme que su hijo haya comido muy poco -media pechuga de pollo pa rece insuficiente para un niño de cinco años-, y se plantea si debería hacer un menú diferente para Iván cada vez que hace lentejas (¡no va a dejar de cocinar este plato tan bueno!).

Un puré con forma de osito

El arroz blanco dibuja una cara de payaso. Un trozo de zanahoria es la nariz, dos rodajas de rabanito las mejillas, el huevo el sombrero... Los platos especiales como ese pueden ser útiles en ocasiones: si el niño está malo o convaleciente, el día de su cumpleaños..., pero de ningún modo deben sustituir a los platos normales. 

Muchos padres tienen las mismas preocupaciones cada vez que preparan alubias, pescadilla, espinacas... «No hay que hacer menús especiales para el niño», afirma categórico el doctor José Manuel Moreno Villares, del Hospital 12 de Octubre de Madrid. «El niño tiene que comer los mismos platos que los padres, eso sí, en menor cantidad », aconseja la doctora Isabel Zamarrón, del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

Casi todos los críos tienen manías pasajeras, a las que no hay que dar importancia, entre otras cosas porque no tomar puré de verduras o garbanzos durante meses no les va a causar déficits nutritivos.

Tampoco hay que preocuparse por la cantidad. Los niños sanos comen lo que necesitan, por eso tienen mucho apetito en los periodos en los que crecen más (primer año y adolescencia) y están más caprichosos fuera de esas etapas. «Esos alimentos que al niño le gustan menos, no hay por qué ponerlos todas las semanas, pero el día que toquen son para todos», dice el doctor.

Respondido por Dr. Carlos González

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