Psicología

Cómo evitar que la vida en pareja gire alrededor de los hijos

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¿Alguna vez has tenido la sensación de que ya solo te comunicas con tu pareja para hablar de los niños? Te damos algunos consejos para conseguir que vuestro nuevo papel como padres sea compatible con la vida de pareja.

Cuando nace el primer hijo, nuestra familia cambia y tenemos que adaptarnos a la nueva situación. De repente somos padres, hemos dejado de ser dos y con ello se nos presentan nuevos retos: cada uno tendrá su propia forma de entender la crianza, debemos compatibilizar nuestra vida laboral con dicha crianza, y debemos repartir también las tareas de cuidado del bebé.

Además, y esta es la parte más difícil, debemos aprender a desarrollar nuestro nuevo rol de padres sin olvidarnos de nuestro papel como pareja. Y es que muchas veces desplazamos, o incluso hacemos desaparecer nuestro rol como pareja y solo existe el de padres. ¿Qué ocurre entonces?

  • Se altera la vida sexual de la pareja, llegando incluso a desaparecer.
  • La comunicación se basa exclusivamente en resolver cuestiones prácticas del día a día. Habitualmente nos dirigimos al otro para indicar algo relacionado con los niños o con el hogar.
  • Desaparecen los mensajes de reconocimiento del otro como hombre o mujer, y nos dirigimos a él como padre o madre.
  • Incluso a veces dejamos de llamarnos por el nombre o por el apodo cariñoso con el que antes de ser padres nos dirigíamos, y pasamos a llamarnos “papá” o “mamá”.

Todas las etapas conllevan cambios y formar una familia con hijos supone un gran reto. Es cierto que hoy en día es un desafío tener que conciliar la vida laboral, familiar, parental, marital, personal… y sentimos que no hay tiempo para todo. Entonces, ¿qué podemos hacer?

Es curioso, pero para poder enseñar correctamente  a nuestros pequeños, primero tendremos que aprender nosotros y ser ejemplo:

Aprender a cuidar de tu pareja

Es el pilar básico de la familia. La familia es el escenario de ensayo de lo que será el mundo exterior. Un ambiente de afecto y comunicación es el mejor regalo que podremos hacer a nuestros hijos, que al desarrollarse en un entorno seguro se convertirán en personas equilibradas y con una sólida autoestima. Además, aprenderán a desenvolverse en el mundo siendo observadores de nuestro comportamiento como padres: seremos sus modelos. Demostrar afecto a nuestra pareja ante nuestros hijos incrementará la capacidad de reconocer y gestionar sus propias emociones.

Aprender a hablar

Comunícate como mujer, como hombre, dejando el rol de padre por unos momentos. Parece obvio, pero como veíamos antes, la comunicación a veces se centra casi en exclusiva en aspectos prácticos: la compra, la guardería, el pediatra… ¿Cuántas veces hablamos de nuestras necesidades y deseos como individuos? ¿Cuántas veces hablamos de nosotros como pareja? ¿Cuántas veces demostramos al otro que lo queremos y que sigue siendo importante para nosotros? Intentemos dar espacio a esto y con ello estaremos haciendo eso que siempre oímos de dar tiempo a la pareja.

Tocarse

Si, tocarse: muchas veces nos olvidamos de tocar al otro, de mirarlo, de sonreír… La comunicación no verbal a veces es más importante que la verbal, se nos olvida que esto es algo muy importante para sentirnos reconocidos por el otro, y la ventaja es que no hace falta tiempo.

Aprender a dar las gracias

Es algo que todos los papás enseñamos inmediatamente a nuestros hijos: gracias y por favor. Pero, ¿sabremos hacerlo nosotros? Es muy reconfortante y positivo ver que nuestra pareja es consciente del esfuerzo y del sacrificio que estamos haciendo. Saber señalar día a día y agradecer los aspectos positivos del otro, sin caer en el abismo de dirigirnos al otro para indicar, mandar o quejarnos.

Aprender a gestionar el tiempo

Saber que es tan importante compartir el tiempo como pareja como lo es compartirlo en familia. Cuidar de la pareja es cuidar de tus hijos y cuidar de ti como individuo que se integra en el mundo sin perder su yo individual, sus inquietudes y sus necesidades.

Sonreírse

La sonrisa del otro nos reconforta y nos hace sentir bien. No olvidemos hacerlo por lo menos una vez al día.

Empecemos hoy mismo a llevar a la práctica alguna de estas “recetas” y probablemente el resto comiencen a aparecer de forma espontánea. Estaremos haciendo mucho por nuestra pareja, por nuestra familia y por nosotros mismos.

 

Silvia Chicote CampoBlanca Carreras Huertas son miembros de Saluspot y psicólogas en ASIP Apoyo Psicológico y Social.

 

Etiquetas: familia, hijos, padres, pareja, vida en pareja

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