Con frecuencia, las vacaciones de verano hacen aflorar crisis de pareja. Romper la rutina diaria, pasar mucho tiempo juntos o claudicar siempre ante los deseos del otro, son algunas de las causas que precipitan conflictos y peleas.
Planifica bien las vacaciones
Planificar las vacaciones con tiempo, respetando las necesidades y deseos de cada uno, es fundamental si queremos disfrutar del tiempo de ocio y recargar las baterías. Estas son algunas recomendaciones para evitar conflictos familiares durante las vacaciones:
1. Dialogar y contar a tu pareja tus expectativas sobre qué quieres hacer con el tiempo libre.
2. Si vas a contratar un viaje organizado es mejor estar de acuerdo antes de ir a la agencia de viajes, para no empezar a discutir desde antes de emprender el viaje.
3. Ceder y ser flexible, pero sin olvidar los propios intereses.
4. Si tienes hijos pequeños, conviene dejar clara la división de tareas respecto a su cuidado, para que ambos gocéis de tiempo libre.
5. Reservar tiempo para disfrutar con tu pareja a solas y sin niños de una excursión, un paseo o una cena.
6. Animar al otro a dedicar tiempo a sus aficiones, aunque no te gusten, siempre que puedas hacer lo mismo.
7. Cuando los gustos son totalmente distintos, intenta llegar a un acuerdo para pasar unos días por separado, repartir las vacaciones o hacer cada año un tipo de viaje distinto.
8. Las vacaciones no son mágicas. Hay que asumir que habrá algún contratiempo o conflicto y estar preparado para afrontarlo.
9. Cuando, durante las vacaciones, surgen problemas con tu pareja o no sientes deseos de hacer el amor, analiza las causas profundas de esas desavenencias.
10. Asumir que todos tenemos derecho y necesidad de concentrar tiempo y energías en lo que más nos satisface.
Autora: Ana Ramos.


















Compartir este artículo en …