Platos para llevar para niños
Ensalada de pasta. Siempre es muy socorrida y sirve como plato único: se le pueden añadir trocitos de jamón serrano o de jamón de york, gambas… O una
ensalada de judías verdes en trocitos, con patata, zanahoria y huevo duro.
Merluza. Hervida, desmenuzada y fría con salsa de tomate o bechamel. También valen otros tipos de
pescado, como dorada o lubina al horno. Si se queda un plato escaso, acompañémosla de
pasta.
Croquetas. Son muy prácticas y se pueden comer frías. Podemos hacer
croquetas de pescado, de huevo duro, de jamón, etc. Lo mismo ocurre con las empanadillas y las empanadas, que se pueden comer frías y son muy nutritivas: tienen hidratos de carbono en la masa y proteínas en el relleno.
Pollo cocido. Lo acompañamos de trocitos de lechuga, tomate, huevo duro, aceituna bien picadita... También funciona bien como ensalada. Otra opción: preparar pechugas de pollo empanadas, que se pueden comer frías, acompañadas de un tomate a trocitos.
Tortilla de patata. Hecha en casa. Los niños la pueden comer en cualquier momento del día.
Sándwich de pan blandito. Con un fiambre de jamón de pavo (es muy jugoso). Le podemos añadir lechuga cortada, queso o rodajitas de tomate.
A media mañana: en lugar de recurrir a bollos, ganchitos, etc, a media mañana podemos ofrecer al
niño una manzana o alguna hortaliza cortada a tiritas (por ejemplo, la zanahoria en palitos). Es un
aperitivo sano y divertido.
Por: Gabriela Aldea


















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