Los abuelos muchas veces incurren en el error de ser demasiado permisivos con los nietos para ganarse su cariño, porque piensan que «para educarles, ya están sus padres».
Actitud contraproducente
- El problema está en que la educación y disciplina que los padres intentan inculcar a los niños se puede venir abajo por una actitud de los abuelos demasiado tolerante con cualquier capricho del pequeño.
- El niño puede sentirse confundido si los abuelos desautorizan a los padres, al recibir mensajes contradictorios: por una parte de sus padres y por otra de sus abuelos, con quienes pasa muchas horas al día.
- Si los abuelos miman demasiado a su nieto, lo mejor es hablar con ellos a solas, sin el niño delante.
La conversación con los abuelos
- En primer lugar, deberíamos elogiar la labor de los abuelos y su esfuerzo por cuidar del nieto.
- Después, con mucho tacto, podemos pedirles ayuda para unificar los criterios al educar al niño.
- Conviene explicarles cómo deben hacer las cosas cuando estén con el nieto o la nieta mediante un ejemplo.
- Hay que buscar una solución que satisfaga a las dos partes para que no vuelva a producirse el conflicto.
Si los abuelos no cumplen el pacto a la perfección, tampoco hay que agobiarse. Los niños distinguen quién es quién en la familia, y saben que lo que está permitido con la abuela puede que no lo esté con mamá.
Autor: Luciano Montero.




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