Cuando hace calor, ¿a quién le apetece tomar cocido? ¿Y espaguetis con nata y bacón? Los platos y el régimen de comidas deben cambiar durante los meses de verano.
Más comidas, pero más ligeras
- Haz cinco o seis comidas al día poco abundantes.
- Incluye alimentos refrescantes en los primeros platos: cremas frías de verdura (salmorejo, gazpacho, etc.) o ensaladas.
- Se pueden tomar en ensalada todo tipo de vegetales crudos: repollo, zanahoria, judías verdes o guisantes frescos cortados en juliana. Así conservan más vitaminas que cocinados.
- Los hidratos de carbono complejos (legumbres, arroz, patata y pasta) también puedes tomarlos en ensalada.
- Las proteínas ( carnes, pescados, huevos) es mejor prepararlas a la plancha o a la brasa que fritas o empanadas.
- Reduce el consumo de alimentos muy grasos ( embutidos, frutos secos, mantequilla, fritos). Las únicas grasas que no deben disminuir son las procedentes del aceite de oliva, con él se aliñan ensaladas y gazpachos.
- Toma más agua para reponer la que se pierde a través de la sudoración. Otras bebidas como los zumos, horchata o batidos que aportan minerales, vitaminas y nutrientes se pueden incluir en el desayuno o la merienda.
Un ejemplo de menú de verano
Desayuno
Batido de leche con cacao, caliente o frío. Una loncha de jamón york y una tostada de pan.
A media mañana
Un zumo natural o una pieza de fruta de temporada.
Comida
Ensalada de pasta (con pasta, lechuga, tomate, zanahoria, queso blando y pollo cocido, etc.) y un helado.
Merienda
Yogur con fruta natural
Cena
Crema de puerros. Pescado a la plancha con una patata al vapor.
Antes de acostarse
Batido frío de leche con cacao.
Autora: Aída Díaz.


















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