Recicla y reutiliza siempre que puedas
Muchas veces compramos cosas que en realidad no necesitamos, la primera clave está en evitarlo. Hay que reutilizar las cosas siempre que sea posible. Evita el consumismo y, además de cuidar la naturaleza, ahorrarás mucho dinero.
En cuanto a nuestros residuos, siempre debemos reciclarlos. Y para ello, lo primero que hay que hacer es saber cómo reciclar correctamente cada uno y tener ubicado el punto limpio más cercano a casa para poder llevar los productos más contaminantes como el aceite usado, CDs y DVDs…
Ahorra energía
El ahorro energético es fundamental tanto para nuestra economía doméstica como para la naturaleza. Sé racional al utilizar el aire acondicionado y la calefacción y cuando apagues los aparatos electrónicos no los dejes en stand by ya que seguirán consumiendo energía.
Siempre que compres un electrodoméstico, escoge uno con alta eficiencia energética. Aunque gastes algo más al principio, al final te saldrá rentable.
Transporte público: ¡siempre que sea posible!
Deja el coche en casa y desplázate en transporte público siempre que puedas. En caso de necesitar coche, conduce de forma eficiente, reduciendo al máximo el consumo de combustible.
Si vas a comprar un coche, intenta optar por uno con niveles bajos de consumo de gasolina e infórmate de los modelos poco contaminantes: los híbridos y los eléctricos son buenas alternativas.
Utiliza la bicicleta siempre que puedas: harás deporte, ahorrarás y no contaminarás nada.
Compra productos de temporada y naturales
Los productos de temporada y locales nos permiten comer mejor y ayudar a los productores locales.
Además, siempre que puedas, opta por alimentos ecológicos: frutas y verduras sin pesticidas ni fertilizantes, carne que no haya sido tratada con productos que no son naturales…
Y, claro está, cocina en casa. Evita comprar alimentos preparados siempre que puedas. Te lo agradecerá tu salud, el Planeta y toda tu familia.
El agua es un bien escaso, ¡no lo desperdicies!
Reducir el consumo de agua no te costará nada si tienes en cuenta algunos consejos básicos: sustituye los baños por las duchas, pon la lavadora y el lavavajillas cuando estén llenos, no dejes el grifo abierto mientras te lavas los dientes o te enjabonas… ¿De verdad es tan complicado?
Por: Verónica Bravo.
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