SER PRÁCTICOS
Aumento de peso
Enviar artículoImprimirDe todos los cambios que supone el estado de gestación en la mujer, el aumento de peso es el más evidente. A lo largo de estos nueve meses el diminuto embrión inicial va a convertirse en un niño cuyo peso medio al nacer rondará los tres kilogramos.
Para evitar el exceso de peso hay que limitar el consumo de productos ricos en grasas y de escaso aporte nutricional, como los embutidos, la bollería industrial, las bebidas con azúcar, el abuso de chocolates, etc. El alcohol y las vísceras deben eliminarse por completo.
Una dieta variada y bien equilibrada, que incluya el consumo diario de frutas, cereales, verduras, alimentos proteicos y leche, asegura el aporte de las sustancias nutritivas, vitaminas y minerales necesarios para la madre y el feto en desarrollo.
Salvo que el médico lo prescriba, no debe hacerse régimen durante el embarazo. Con un buen control del peso, la madre recuperará su figura en menos de un año.
Cómo se distribuyen los kilos
En el primer trimestre, una mujer no suele engordar más de un kilo. El abdomen puede aparecer más voluminoso, pero se debe más a la distensión de los intestinos a causa de los cambios hormonales que al crecimiento del útero.
A partir de ese momento, el aumento idóneo es de un kilo y medio por mes. Lo normal es un incremento de 9 a 14 kilogramos a lo largo de los nueve meses. De estos kilos, el feto acapara entre 3 y 4. El resto se debe a la retención de líquidos por el organismo y al incremento del volumen de sangre, al crecimiento de los pechos, a la placenta, el líquido amniótico, el útero y las reservas de grasa, proteínas y sustancias nutritivas por parte de la madre.











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