Nuevas experiencias

A la peluquería con el niño

Ir a la peluquería por primera vez puede ser todo un reto para un niño pequeño. Papá y mamá podemos ponérselo más fácil, evitar lloros y convertirlo en una experiencia divertida.

A la peluquería con el niño

Sobre todo la primera vez, el ruido de los secadores, las tijeras de tamaño considerable o el verse rodeado de adultos raros (con una especie de baberos enormes, rulos en la cabeza o la melena totalmente cubierta de papel de aluminio), puede no terminar de convencer al niño de que la peluquería es un lugar seguro.

Siguiendo unos cuantos consejos, la visita a la peluquería para el niño puede terminar siendo una experiencia agradable e incluso divertida.

Cómo tranquilizar al niño en la peluquería

  • El niño tiene que sentirse protegido. Por eso aconsejan que la madre o el padre estén cerca del niño todo el tiempo.
  • Conviene explicarle qué es lo que le van a hacer y enseñarle las tijeras, la máquina afeitadora etc antes de empezar la sesión.
  • Es positivo distraerle con cosas que capten su atención, para que no se canse de estar quieto a los cinco minutos de sentarse en el sillón.
  • Si le leemos un cuento, hacemos gestos frente al espejo o practicamos cualquier juego de manos, quizá consigamos que no mueva la cabeza.
  • Hay peluquerías especializadas en niños que disponen de monitores para ver películas de dibujos animados y juegos.

Respetar los tiempos del niño

  • El mejor momento para cortar el pelo a un niño es cuando está espabilado y descansado, es decir, desde primera hora de la mañana hasta un par de horas antes de comer, o después de su siesta.
  • Conviene no acudir nunca con prisa a la peluquería. Si nuestro hijo tiene que tomarse su tiempo antes de sentarse observando al peluquero, o viendo para qué sirve el secador o cómo funciona un rulo, es aconsejable dejarle.
  • Cuando el niño esté cansado, empiece a llorar y no haya forma de distraerle, es preferible levantarle del sillón y dar un paseo con él hasta que se despeje.

Trucos para cortar el pelo a niños muy inquietos

  • Lavarles el pelo tumbados. La postura es más natural y costará menos que echen la cabeza hacia atrás que si están sentados en un sillón.
  • Sentarlos encima de la madre, el padre o la persona que los esté cuidando.
  • Si lo que les inquieta es separarse del adulto, es preferible permitir que se sienten con ellos para que no tengan miedo.
  • Dejar que se queden de pie. Si el niño está más relajado de pie, se aconseja que el peluquero les corte el pelo en esa posición.
  • Lo mejor es empezar por la parte superior (donde no hay riesgo de que las tijeras les toquen la piel) y, cuando ya se hayan acostumbrado, continuar por detrás de las orejas y por la nuca.
  • Sujetarles la cara con suavidad pero firmemente si no dejan de mover la cabeza.


Asesora: María Victoria Martín, psicóloga infantil.

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