Educación emocional infantil

Tania García: ''Solo con amor incondicional los niños conseguirán tener una autoestima real''

La educadora Tania García vuelve a estar en el centro de las miradas con su libro ‘Quiérete mucho’ en el que habla sobre salud mental infantil en el momento más importante.

Tania García es educadora socio familiar e investigadora social, escritora, y una de las mayores especialistas en educación, a partir de la evidencia científica, basada en el respeto, la empatía, la ética, la amabilidad y el acompañamiento emocional, el amor incondicional, y la lógica, en el ámbito español y la precursora de la Educación Real®.

autoestima en niños
Fuente: Editorial Vergara

Ha entregado su vida al mundo educativo desde que empezó de voluntaria con 14 años en una escuela queriendo cambiar el paradigma desde dentro. Ya desde temprana edad observó las grandes injusticias e incoherencias que había para con los niños.

A partir de entonces, ofreció sus conocimientos en muchos colegios, institutos, centros psicopedagógicos, de pedagogías alternativas, de educación de adultos, de educación especial, ONG, etc. Combinó sus estudios de Pedagogía, entre otras doctrinas, con un amplio trabajo de investigación socioeducativa de más de 20 años para llegar a la conclusión de que la ciencia es muy clara al respecto: los niños, niñas y adolescentes necesitan ser respetados y tratados con amor, respeto y calma para conseguir sus objetivos presentes y futuros; si no es así, las carencias emocionales se convierten en una mochila pesada de por vida.

En 2012 creó Edurespeta, un centro pionero online para madres y padres donde ya se han formado miles de familias.  Es, además, directora de la Escuela Superior de Educación (ESDE), donde se imparten titulaciones enfocadas a trabajar con colectivos vulnerables respetando íntegramente sus Derechos Humanos.

Ahora nos presenta su nuevo libro ‘Quiérete mucho’ (Editorial Vergara) con el que pretende allanar el camino a las familias hacia una correcta educación emocional en la que la autoestima del menor esté en el centro de todo. Y es que, como ella dice, “la infancia asienta las bases de la autoestima de toda nuestra vida”.

¿La falta de autoestima está pasando factura a los niños en la pandemia?

La pandemia ha marcado desde hace ya más de dos años la vida de todas las personas y a niveles insospechados. Por supuesto, para la infancia y la adolescencia, más aún, ya que ellas/os fueron uno de los grandes colectivos olvidados durante los duros meses de cuarentena. Durante este tiempo, un adulto podía salir a la calle a comprar un periódico, a pasear al perro, a hacer la compra, a comprar tabaco o a tirar la basura; sin embargo, de los niños y adolescentes nadie se acordó. He intentado realizar un trabajo de visibilidad durante este proceso, porque no, no hay que estigmatizar a los niños como los “fuertes” que lo llevan todo bien, sino que son seres humanos desarrollándose, con un cerebro que se moldea y que recibe impactos, y necesitan el acompañamiento adecuado para no causar estragos en su sistema cerebral.

Como sociedad debemos hacer una reflexión sobre el trato que dimos a la infancia durante los peores meses de encierro, aumentando el maltrato infantil en un 85%, pagando los adultos su estado emocional, con los niños y adolescentes. 

Por supuesto, repercute en su autoestima, pero no tanto la pandemia en sí, sino la gestión de la misma y el trato recibido por parte de sus madres y padres.

¿Por qué deben los padres ayudar a sus hijos a trabajar el amor propio?

Porque la infancia asienta las bases de la autoestima que tendremos durante la vida y una baja autoestima conlleva aspectos negativos a todos los niveles cotidianos: dudas, autoculpa, influenciabilidad, nulo respeto por la propia integridad física y mental de la persona, depresiones, ansiedades, falta de límites a los demás, dificultad para realizar lo que en realidad quieres, problemas para decir NO… Sin duda, aspectos que nadie desea para sus hijas/os y por eso es tan necesario aportar los cuidados y atenciones necesarios para que puedan desarrollarse emocionalmente sanos íntegramente.

A las madres y padres nos corresponde esa responsabilidad, y además la llevamos a cabo cada día mediante nuestro trato.

¿Deberían, primero, 'arreglar' y 'trabajar' el suyo?

Claro, sin duda. Esta es una de las grandes claves de ‘Quiérete mucho’. La mayoría de las personas, influenciadas a su vez por los mensajes que han leído entorno a la autoestima, creen que es algo que directamente deben aportar a sus hijas/os en forma de frases, motivación, amor… Y claro, en realidad, va mucho más allá, no es como un complemento que añadimos como si fuera una pieza de ropa, sino que es algo que se trabaja diariamente a través del trato respetuoso y del ejemplo que les aportamos respecto al trato que nosotras mismas nos damos. 

Si nosotras no nos respetamos, nos machacamos constantemente culpabilizándonos, comparándonos, llenándonos de ego, o somos fácilmente influenciables: eso es justo lo que nuestras hijas e hijos observarán e integrarán como un comportamiento natural, normalizando la baja autoestima. Por esto es tan importante que trabajemos en nuestra autoestima conjuntamente con lo que les aportamos a nuestros hijos e hijas de forma directa. 

¿Qué es la resiliencia emocional?

La resiliencia emocional hace referencia a la capacidad emocional que tenemos las personas para sobreponernos de las adversidades, es una habilidad para poder reponernos del sufrimiento. En mi libro uso este concepto para dejar claro que es imposible que una persona consiga esta resililiencia a través del autoritarismo, de la exigencia, del trato impositivo y represivo durante la infancia y adolescencia. El amor incondicional es la mejor manera de integrar resiliencia en los niños y niñas.

Esto es realmente importante porque desde esta concepción adultocentrista de la sociedad y la educación que aún sigue imperando, se tiene la falsa creencia de que solo a través de ejercer la autoridad o “la mano dura” sobre la infancia y adolescencia se consigue el desarrollo pleno, y es completamente lo contrario. Lo que necesitan realmente es confianza, amor incondicional, respeto, empatía, coherencia, ética, aceptación, amabilidad, tolerancia, contacto físico… Y solo así conseguirá tener una autoestima real que le permita alcanzar esta resiliencia emocional. 

A través de los gritos, los castigos, las imposiciones, los chantajes, las etiquetas, las comparaciones, las amenazassolo se genera una baja autoestima que pasa factura en el presente y el futuro de la persona

La pandemia está dando lugar a una pandemia de salud mental infantil: ¿qué está pasando?

Que no hemos sabido colocar en el lugar adecuado a la infancia y adolescencia, hemos pensado en última instancia en ellos, como si fueran títeres a manos de los adultos, que deciden por ellos pensando primeramente en el bienestar adulto, y conlleva una desconexión total con las necesidades cerebrales de los niños y adolescentes.

Por poner un ejemplo gráfico, durante el confinamiento, todos los adultos se echaban las manos a la cabeza ¿qué hacemos sin colegio ahora? ¿cómo los entretengo para no enloquecer?... ¿Alguien se planteó lo delicado que era el confinamiento para un cerebro en desarrollo, tanto infantil como adolescente, que necesitaba ser cuidado mejor que nunca?

¿Sufrirá la mente de los niños las consecuencias de la pandemia en el futuro?

Depende del acompañamiento que les aportemos, si les aportamos un trato libre de adultocentrismo, la pandemia será una aventura vital que generó resiliencia, experiencia y conexión con sus padres o figuras vinculares. Si no lo hacemos, será una experiencia que habrá generado modificaciones en su cerebro (ojo, no solo en plano mental), que sin duda ejercerá una influencia negativa en su vida adulta.

¿Serán personas más predispuestas a sufrir enfermedades mentales?

Todo niño y/o adolescente tratado sin respeto, está predispuesta a sufrir enfermedades y trastornos mentales. Por tanto, no son las experiencias que vivamos, sino el acompañamiento que recibimos mientras las vivimos.

¿Cómo podemos ayudarlos en casa a manejar los niveles de ansiedad a los que se les está sometiendo?

Primero de todo, enfocarnos en dejar de ser los que les sometemos a ansiedad con un trato exigente y manipulador. Aprender a educar con ética y respeto, es lo único que los liberará y sanará.

Explícanos un poco más eso de que la autoestima de los padres es el origen de la autoestima de los hijos

Hace cuatro años creé un curso sobre autoestima para una de las escuelas online que fundé, Edurespeta. El curso se llama ‘Me quiero, se quieren’ y sintetiza muy bien la esencia de esta idea.

Las madres y los padres no dejamos de ser un espejo para nuestros hijos en el que se ven reflejados. Todo lo que hacemos es observado por ellos como su mayor referencia y, por tanto, también la forma en la que nos tratamos emocional y físicamente

Si somos personas con una autoestima baja que constantemente nos culpabilizamos por nuestros errores sin usar esa culpa como energía de cambio para hacerlo mejor, o constantemente nos decimos abiertamente que no valemos para nada, o somos personas altamente influenciables, nos comparamos con los demás, hacemos y decimos algo diferente a lo que pensamos, tenemos problemas para decir NO a otros adultos, etc.; son actitudes que nuestros hijos ven como correctas y naturales, integrándolas como propias

Este, por supuesto, no es el único factor que influye en la autoestima de nuestras hijas e hijos, puesto que el trato que les aportamos es el factor predominante, pero es el otro gran factor.

Así que debemos trabajar en nuestro propio aprendizaje y transformación, por nuestro bien y por el de nuestros hijos.

¿Tan importante es nuestra infancia para nuestra relación posterior con los hijos?

Sí, pero además desde varios aspectos. Más allá de la autoestima, nos encontramos cómo habitualmente la mayor influencia que hemos tenido a la hora de educar se basa en cómo hemos sido educados y tratados durante nuestra propia infancia. Y aunque cuando somos niñas/os o adolescentes nos hayamos prometido que nunca gritaremos, pegaremos, chantajearemos… a nuestros hijos; acabamos cayendo en el mismo patrón adultocentrista por el que la mayoría de las personas adultas hemos sido educadas. 

Por eso es tan importante parar, tomar aire, reflexionar sobre lo que de verdad sentimos y sobre qué educación es la que realmente queremos aportar a nuestras hijas e hijos. Siempre estamos a tiempo de cambiar. ‘Quiérete mucho’ te ayuda a ello de manera práctica y vivencial.

¿Cómo suplir las carencias de autoestima que arrastramos desde nuestra infancia?

Para conseguir una autoestima real, que con la que logramos una salud mental óptima, tenemos que aprender y trabajar sobre esas pequeñas cosas en nuestro día a día que poquito a poquito acaba conformando de forma global nuestra autoestima. 

En ‘Quiérete Mucho’ hay decenas de ejercicios y actividades prácticos para que se consiga transformar tanto nuestra autoestima como la de nuestros hijos hacia una autoestima real. El objetivo de este libro no es conocer a fondo sobre la autoestima infantil y adulta, que también, sino sobre todo facilitar la transformación de la misma al finalizar su lectura, resultando ser una verdadera terapia.

Cuéntanos alguna técnica para ayudar a los niños a tener autoestima

No sé si la llamaría técnica, pero sin duda creo que es importante resaltar lo vital que es desechar dos comportamientos de madres y padres que están completamente normalizados y son muy dañinos para la autoestima: las etiquetas y las comparaciones

En primer lugar las etiquetas son siempre perjudiciales, sean cuales sean, no permiten a una niña o un niño de forma libre acorde a su propia personalidad, sino a través de esos adjetivos sobre él que se les ha impuesto: “el listo”, “la mala”, “el mal estudiante”, “la callada”, “el terremoto”, “la estudiante” ... Reducir la grandeza y unicidad de una persona a una simple etiqueta hace que se desarrolle ligado y coartado a ella. 

Por otra parte, las comparaciones con amigos, hermanos, primos o con cómo hacían esto o aquello los propios padres es también uno de los comportamientos más comunes y a su vez más perjudiciales para la infancia. Cada persona es única y así debemos hacérselo saber a nuestras hijas e hijos para el correcto desarrollo de su autoestima. 

Por supuesto, trato muy profundamente estas, junto a otras claves, en ‘Quiérete mucho’, una obra que me ha llevado muchos años de investigación y que es uno de esos libros imprescindibles en cualquier hogar.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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