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Así es el primer día en las academias de inglés Kids&Us

Nos acercamos al primer día de clase de la mano de nuestra editora online que lleva a su hija Lola, de casi dos años, a la escuela de inglés Kids&Us. Nos cuenta cómo son las instalaciones, la bienvenida, el personal y muchos otros detalles.

Comienza el curso escolar y las actividades extraescolares dan el pistoletazo de salida. Las clases de inglés lideran el ránking de actividades fuera del horario de la escuela infantil o del colegio. Asistimos a las aulas de Kids&Us para comprobar cómo viven los niños su primer día.

“Un mundo lleno de colores y de oportunidades te espera con los brazos abiertos”, palabras de la fundadora del método Kids&Us, Natàlia Perarnau. Esta es la cita que lees cuando te acercas a la escuela a informarte por primera vez. Una frase que define a la perfección las distintas sedes de esta academia de inglés: luminosas, coloridas, alegres, estimulantes y sencillas. Una hoja de inscripción, una circular informativa, el calendario de clases y una carta de agradecimiento acompañan la primera toma de contacto con Kids&Us.

Así es el primer día

Cuando entras por la puerta de la escuela, tanto el primer día de clase como durante el resto del curso, la directora del centro te recibe con una sonrisa de oreja a oreja para darte la bienvenida, ayudarte con el carrito, abrirte la puerta e indicarte cuál es tu clase. Lo hace desde un hall decorado con blanditos sofás y paredes de colores atractivos, momento en el que muchos padres aprovechan para consultarle cualquier duda o comentar alguna sugerencia. Un gusto notar que tus peticiones van a ser resueltas con efectividad. Es una pista que indica la accesibilidad del personal del centro es que el propio despacho de la directora es como una pecera, es decir, transparente y con la puerta siempre abierta para lo que sea requerida.

Cuando entras por la puerta de la escuela, tanto el primer día de clase como durante el resto del curso, la directora del centro te recibe con una sonrisa de oreja a oreja para darte la bienvenida, ayudarte con el carrito, abrirte la puerta e indicarte cuál es tu clase. Lo hace desde un hall decorado con blanditos sofás y paredes de colores atractivos, momento en el que muchos padres aprovechan para consultarle cualquier duda o comentar alguna sugerencia. Un gusto notar que tus peticiones van a ser resueltas con efectividad. Es una pista que indica la accesibilidad del personal del centro es que el propio despacho de la directora es como una pecera, es decir, transparente y con la puerta siempre abierta para lo que sea requerida.

Al llegar al aula un mundo lleno de estímulos y de sensaciones nos espera. La profesora siempre está dentro para recibir a los niños con sus padres y hacer el primer encuentro lo más alegre posible. Y la clase comienza con puntualidad británica; son 45 minutos semanales que irán dejando una huella imborrable en los peques. El suelo y las paredes son de colores llamativos y cálidos. Profesora, padres (uno de ellos) y niños se sientan en cojines de colores. El ventanal de la clase, decorado con unos preciosos vinilos, permite que la luz entre durante todo el curso, aportando calidez y alegría al aula, sobre todo en los días invernales. El mobiliario es sencillo para no desviar la atención de los niños pero es el apropiado. Siguiendo la clásica regla de decoración: menos es más. Observamos una camita para el ratón Mousy, personaje central del primer curso en Kids&Us; una papelera para hacer el ademán de tirar a la basura los ficticios pañales sucios que le cambiamos al peluche; unas bonitas cajas de cartón mil rayas que desvelan el material necesario de cada clase y una pizarra que nos chiva la letra de las canciones, sobre todo a los padres.

Al llegar al aula un mundo lleno de estímulos y de sensaciones nos espera. La profesora siempre está dentro para recibir a los niños con sus padres y hacer el primer encuentro lo más alegre posible. Y la clase comienza con puntualidad británica; son 45 minutos semanales que irán dejando una huella imborrable en los peques. El suelo y las paredes son de colores llamativos y cálidos. Profesora, padres (uno de ellos) y niños se sientan en cojines de colores. El ventanal de la clase, decorado con unos preciosos vinilos, permite que la luz entre durante todo el curso, aportando calidez y alegría al aula, sobre todo en los días invernales. El mobiliario es sencillo para no desviar la atención de los niños pero es el apropiado. Siguiendo la clásica regla de decoración: menos es más. Observamos una camita para el ratón Mousy, personaje central del primer curso en Kids&Us; una papelera para hacer el ademán de tirar a la basura los ficticios pañales sucios que le cambiamos al peluche; unas bonitas cajas de cartón mil rayas que desvelan el material necesario de cada clase y una pizarra que nos chiva la letra de las canciones, sobre todo a los padres.

Las clases son adaptadas y seguras

Las puertas, los enchufes y todas las esquinas de la academia están recubiertos con los sistemas de seguridad necesarios para que ningún niño pueda meter los deditos y tener algún accidente.

Aunque mi hija Lola aún sigue con pañal, el servicio de la escuela es muy llamativo porque está adaptado para el tamaño de los niños: el váter es pequeño, el lavamanos está a su altura…Todos los detalles precisos para que nuestros hijos se sientan cómodos en la misión de estas clases de inglés: "Ser libres como el pájaro y poder volar por el mundo sin que nada les frene. El inglés será sus alas y la llave de su independencia."

 

Más información: http://www.kidsandus.es/

Ana Palicio

Ana Palicio

Soy periodista y madre de una niña y un niño. Si algo he aprendido con ellos, es que me queda mucho por aprender. Soy una asturiana por el mundo, que vive en Madrid. Me gusta viajar, lo nuevo, los museos, salir y entrar...Trataré de mostrar todo lo que me inspira, ayuda y divierte.

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