Escuela infantil

Claves para gestionar en positivo el inicio en la guardería de tu hijo

Si tu hijo va por primera vez este año a la guardería, quizás se le haga un poquito difícil separarse de sus figuras de apego. Con estas claves, podréis gestionarlo de manera positiva.

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Fuente: iStock

El inicio en la guardería supone muchos cambios en las familias (tanto en los padres como en los hijos) y desencadena una serie de situaciones que pueden dificultar los primeros días. Quizás la mayor dificultad de padres y madres es evitar transmitir sus propios miedos e inseguridades a su hijo/a.

Sin duda es duro para unos padres separarse de su hijo y en ocasiones se dejan llevar por sus emociones realizando actuaciones como por ejemplo llorar en la puerta o abrazar con mucha fuerza al pequeño alargando la despedida, de manera que transmiten su angustia al hijo/a dificultando sus primeros momentos en la escuela.

Algunas familias también usan el premiarles con cosas (chocolates, chucherías…) para que se queden en el cole, o mentirles sobre el tiempo que van a estar dentro.

Y al recogerles, otra actuación de padres y madres que dificulta la adaptación del pequeño es preguntar de forma insistente si han llorado, comido o dormido, es decir, centrarse en lo que quizá les pueda estar costando en vez de poner la atención en lo positivo (juegos, actividades, canciones, amiguitos).

¿Qué motiva este comportamiento?

Este tipo de comportamientos están impulsados por emociones y creencias que se activan cuando unos padres dejan a su pequeño/a en la escuela infantil.

El miedo a que “sufra” o al menos, no esté tan feliz como con ellos, es una emoción normal a escuchar y saber canalizar para que no condicione la forma de despedirse y dificulte el proceso de adaptación a la escuela.

También a veces se activa el sentimiento de culpa por no dedicarle al hijo/a todas las horas del día. Y en algunos casos “visita” a los padres la tristeza y la frustración por no poder disfrutar ese tiempo tan especial del desarrollo del hijo/a.

Estas emociones son absolutamente normales. La clave está en tomar conciencia de ellas y liberarlas hablando, por ejemplo, con un adulto de confianza sin la presencia del pequeño para que, tanto padres como hijos/as, puedan vivir el tiempo de separación cotidiana con tranquilidad y como un espacio de desarrollo personal que luego podrán compartir y disfrutar al reencontrarse.

Recomendaciones desde la Disciplina Positiva para la adaptación a la guardería

La Disciplina Positiva es un estilo educativo maravilloso que aporta recursos para afrontar en positivo las dificultades que nos vamos encontrando en la crianza. Por tanto, la principal recomendación para los padres basada en esta metodología para afrontar esta situación, es tomarse un tiempo para poner nombre a lo que está sintiendo al separarse del hijo en la escuela: ¿es miedo? ¿es tristeza, culpa, frustración? Una vez identificada y liberada la emoción, concentrarse en pensamientos positivos como por ejemplo “mi hijo/a va a estar bien en la escuela, va a disfrutar con otros niños y va a aprender un montón de habilidades fundamentales para su desarrollo y felicidad, y, cuando lo recoja, podremos compartir un tiempo especial juntos”.

¿Cómo se podría apoyar a los padres desde los centros educativos?

Por parte de la escuela, lo principal es trasmitir a padres y madres seguridad y tranquilidad, resolver sus dudas y acompañarles en el proceso de cambio. Tanto los niños como los padres necesitan un tiempo de adaptación a la nueva situación.  Además, observar cada día cómo está cada niño/a al entrar, dentro del aula y al salir de la escuela y en función de esta información personalizar las pautas a seguir para cada familia.

Ese tiempo de adaptación es diferente en cada caso, ahora bien, conviene saber que de forma media, el cerebro necesita 22 días para aceptar un cambio y que hay personas que necesitan menos y otras, según su sensibilidad, carácter y experiencias previas vividas, un poco más.

La clave es trasmitir confianza y amor tanto a los niños/as como a los padres en estos primeros días.

¿Es un tema a reforzar durante todo el curso escolar o solo a comienzos del curso?

Ciertamente, cuando ya se ha realizado el proceso de adaptación a la escuela y los padres ven al hijo/a entrar y salir contento, pueden pensar que la prueba “está superada”. Sin embargo, conviene tener presente que habrá situaciones que requieran  tomar conciencia de nuevo de lo que se está sintiendo y entender que al pequeño le cueste quedarse en la escuela. Algunas de estas situaciones son la vuelta de un puente largo, las vacaciones de Navidad, Semana Santa o bien cuando el niño/a ha pasado unos días malito y se ha quedado en casa con la abuela, el padre, la madre, etcétera.

Por esto, la recomendación es integrar la escucha de las emociones como algo cotidiano y entender que la vida es un proceso que se vive paso a paso y del que aprender para disfrutar a tope cada momento.

 

Artículo elaborado por Carolina Huerta, coach y responsable del proyecto de implantación de la Disciplina Positiva en el aula, y Leticia Rubio, responsable del gabinete psicopedagógico de las escuelas infantiles El Mundo de Mozart

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