Semana Internacional de la Educación Artística

¿Cómo está afectando la pandemia a la educación artística de tu hijo?

Tendemos a no dar a la educación artística el valor que se merece y, sin embargo, sus beneficios sobre el desarrollo infantil están bien demostrados. La pandemia está afectando significativamente a este tipo de educación y así puede afectar a tu hijo.

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Fuente: iStock

Arrancamos los últimos días de mayo con la Semana Internacional de la Educación Artística, una fecha que fue proclamada por la Unesco para sensibilizar a instituciones educativas, gobiernos y personas que se dedican al sector educativo sobre la importancia de esta área de aprendizaje. Y es que desde pequeños nos enseñan en el colegio la importancia de las matemáticas, la lengua, la historia… Pero ¿estamos poniendo la suficiente atención en la enseñanza de materias artísticas en las aulas?

Muchas veces no se da a la educación artística el valor que merece, y las asignaturas vinculadas con las artes quedan relegadas a un papel secundario. Sin embargo, los beneficios están demostrados: el arte ayuda a formar a los más pequeños para ver el mundo desde otro punto de vista y a plasmar su personalidad a través de modalidades como la pintura, la música o el baile. Los expertos apuntan que la formación en materias artísticas fomenta la sensibilidad, la empatía y mejora la interacción social.

Uno de los puntos más importantes es que las disciplinas artísticas fomentan la creatividad. La creatividad es fundamental para que los niños y niñas puedan asimilar nuevas situaciones y adaptarse a ellas, razonar y cuestionar aquello que les rodea, encontrar soluciones novedosas ante problemas cotidianos. Además, la educación artística fomenta la creatividad y el pensamiento crítico, habilidades que son vitales para avanzar en el campo de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

La tecnología al servicio del arte

La crisis sanitaria ha hecho que todos los estudiantes hayan tenido que estudiar y dar clase desde casa, ya que era la solución más segura. Y actualmente aún hay centros educativos que mantienen las clases en línea o han instaurado un modelo híbrido de forma permanente – por lo que parece que la digitalización de las aulas ha venido para quedarse. El confinamiento obligó tanto al profesorado como al alumnado a cambiar los cuadernos y las pizarras por pantallas de ordenador y tabletas; a guardar los lápices y reemplazarlos por ratones y teclados… Es preciso preguntarse cómo afecta toda esta nueva situación a la educación, y más concretamente a las materias como el dibujo o la música, donde un lápiz y un papel son herramientas básicas y difícilmente sustituibles por un teclado o un ratón.

En un estudio muy reciente, preguntamos a más de 400 profesores en Europa por la importancia que tenía el lápiz y la escritura manual en la educación. Más de la mitad de los encuestados consideraron que su papel era muy importante tanto para los estudiantes aprender, como para los profesores enseñar. También destacaron la importancia del lápiz para comunicarse e interactuar. Además, hay numerosos estudios que demuestran que escribir a mano mejora la comprensión y la retención de todo lo estudiado. Por esta razón, y aunque las herramientas digitales sean cada vez más comunes en nuestras aulas, no se debe relegar el papel esencial del papel y el lápiz en la enseñanza. Y creo que las empresas de tecnología debemos tener en cuenta este punto a la hora de desarrollar tecnología para las nuevas generaciones, aumentando los esfuerzos para apoyar al sector educativo con soluciones adaptadas a profesores y estudiantes en las aulas del futuro, pero sin perder el foco de los beneficios de la enseñanza tradicional.

Si los más pequeños crecen solo delante de pantallas y teclados, ponen en riesgo el desarrollo de su creatividad, pues dibujar con lápiz y papel estimula la creatividad y la expresión de sentimientos a través del uso de colores, trazos o formas. Por ejemplo, los dibujos con trazos uniformes demuestran paz y serenidad, pero si vemos un dibujo donde los garabatos son presentes en todo el papel, demuestran rabia o prisa.  

Está claro tecnología ha permitido grandes avances en la humanidad y en el desarrollo educativo. De hecho, si se desarrollan herramientas innovadoras con un enfoque adecuado y que permitan enriquecer la educación, el resultado será excepcional. Por ejemplo, el uso de lápices digitales resuelve problemas que los teclados suponen un reto: en matemáticas y ciencias como física, biología o química, para anotaciones y marcas en textos, para visualizar procesos y relaciones en ciencias sociales y, por supuesto, para enseñar y crear arte.

Nos encontramos en un momento donde la tecnología se ha integrado en nuestra vida personal y profesional. Debemos adaptarnos a esta situación y emplear la tecnología conscientemente con los niños, con herramientas que combinen lo mejor del mundo digital. Por último, tomemos esta semana de la educación artística como una oportunidad de reflexión para todos los padres y colegios: si queremos estimular la experimentación práctica y fomenten la colaboración, el pensamiento crítico y la resolución de problemas, debemos seguir fomentando el arte como un pilar básico en la educación de los más pequeños. Y con el creciente número de pantallas que nos rodean, aumenta la demanda de contenidos visuales -desde gráficos e ilustraciones hasta juegos y películas-, lo que convierte la búsqueda del arte en una opción profesional muy interesante.

 

Artículo elaborado por Faik Karaoglu, Vicepresidente Ejecutivo de Wacom 

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