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Cómo evitar que un niño se meta el dedo en la nariz constantemente

Con la curiosidad por explorar su cuerpo llegará, tarde o temprano, el día en el que prueben la tentación de conocer qué esconden esos dos orificios que tiene encima de la boca.

La curiosidad y la comodidad son dos de los motivos por los cuales los niños empiezan a hurgarse la nariz. En los primeros años de vida, poco a poco, los peques descubren y exploran distintas partes de su cuerpo y de las más llamativas son los orificios de la nariz.

Además, cuando tienen mocos acumulados, es mucho más rápido y cómodo tirar del dedo que del pañuelo, que no siempre tienen a mano y que rara vez saben usar con la misma facilidad que manejan su propio dedo. Por lo tanto, es normal que lo hagan. Ley de vida. Unos lo harán más y otros menos, pero como poco lo probaran. 

Cuando detectemos que lo empiezan a hacer son clave dos cosas: explicarles por qué este gesto tiene connotaciones sociales negativas y, todavía más importante, por qué no es recomendable que lo hagan por una cuestión de higiene. Lo normal es que tengan las manos sucias y de la misma manera que no es bueno llevarlas a la boca, tampoco lo es meter los dedos en la nariz. Además, es muy importante dar ejemplo. Es así con todo; también con los gestos. Porque si algo se pega casi sin quererlo y sin darnos cuenta eso son las costumbres actuales.

De todos modos, al mismo tiempo que le explicamos los motivos de peso que existen para no hacerlo, es recomendable detectar a qué se debe que haga esto el niño. Puede ser, como decíamos al principio, por pura curiosidad, pero también es posible que tenga una mucosidad excesiva de manera recurrente, en cuyo caso puede deberse a algún problema alérgico por ejemplo que conviene descartar con el médico.

Remedios

Dicho esto, un remedio muy eficaz para disminuir la mucosa en los peques y que no tengan tanto la tentación de hurgarse en la nariz es acostumbrarles a hacer un lavado nasal con agua o con suero. Ellos mismos pueden aprender muy pronto a hacerlo si lo incluís en la rutina de higiene de forma habitual.

Otro hábito que podéis enseñarle es usar gasas o pañuelos de tela. En su defecto, pañuelos de papel, aunque son menos recomendables. Insistidles en que se acostumbren a usarlo. Para ello, proporcionarles uno que de tamaño ajustado que puedan llevar consigo en su bolsillo o que tengan a mano en casa para que ellos solos puedan echar mano de él sin pediros ayuda. 

¿Es un tic?

Hurgarse la nariz es un gesto que no tiene por qué convertirse en un tic recurrente, pero si existe esta posibilidad. Cuando esto ocurre se habla de rinotilexomanía, que es el nombre que recibe la costumbre de hurgarse compulsivamente la nariz. 

Este es un gesto muy habitual entre la población adulta también. De hecho, en un estudio de hace algunos años elaborado por unos investigadores de Wisconsin (EE UU), más del 90% de los encuestados por los investigadores de Wisconsin confesaron que introducían de vez en cuando el dedo en la nariz, sobre todo en la oficina y en el coche, espacios donde nos sentimos menos observados. Pero solamente se estima que el 1% de la población mundial sufre este tipo de trastorno obsesivo compulsivo, por lo que no debéis pensar que vuestro hijo tiene un tic por el eco de hurgarse de vez en cuando la nariz.

Si no se pone remedio a tiempo y va a más, es posible que con el tiempo adquiera el hábito negativo como una obsesión, pero no es lo habitual en la mayoría de la población, y menos en los niños.

En todo caso, es importante enseñarles a no hacerlo no solo por una cuestión social, sino porque además de introducir suciedad en la nariz también pueden provocarse llagas y heridas en su interior y bordes que pueden ser muy molestas.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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