Paciencia y determinación

Cómo hacer para que el peque deje el chupete

No hay un modelo científico a seguir, pero con paciencia, decisión y cierta habilidad por parte de los padres, el proceso puede ser mucho más llevadero de lo que puede parecer a priori.

Niño con chupete
Niño con chupete (Foto: depositphotos)

Sobre el eterno debate de ‘chupete sí versus chupete no’ ya está todo dicho: no es recomendable utilizarlo, al menos hasta que la lactancia esté muy bien asentada -así lo defienden organizaciones La Liga de la Leche Internacional-, pero es indudable de que se trata de un recurso que facilita mucho la vida de los padres. No es nuestra intención posicionarnos de un lado o de otro porque tampoco es sencillo hacerlo, de modo que damos un pequeño salto mortal hasta una etapa posterior, el temido momento por muchos padres de quitar el chupete a sus hijos.

Tiempo, habilidad y decisión

También en esto hay muchas posturas distintas de verlo, pero el consenso entre los expertos es amplio, de modo que se puede hablar de lo que no se debe hacer y lo que sí es aconsejable para ayudar al pequeño a dar este paso importante en su autonomía personal, sobre todo a la hora del descanso que es cuando el chupete suele generar más dependencia. 

Nadie te puede decir si un buen día decides que se acabó y se lo quitas de golpe. Estás en tu pleno derecho de hacerlo, pero debes saber que no es lo más recomendable. Nunca lo es generar situaciones traumáticas, ni en un entorno adulto ni mucho menos en lo que respecta a un niño tan pequeño. Para este, el chupete es una extensión de sí mismo, y desapegarse de algo tan querido no es sencillo. Requiere tiempo, paciencia, habilidad y decisión por parte de sus padres. 

Pasito a pasito

Por este motivo es una gran elección limitar el tiempo del chupete de forma paulatina. Si el punto de partida es que ya solo lo usa para dormir, mucho mejor porque más fácil será la tarea de quitarlo del todo, pero si tu pequeño lo sigue demandando a lo largo del día, es bueno restringir su uso cada vez un poquito más.  Como ya tendrá seguramente una edad en la que razona y escucha con atención, es bueno hacerle partícipe del proceso: reforzar el mensaje en clave positiva de lo mayor que es por no utilizarlo más es una forma interesante de afrontarlo. 

Mientras seguís dando pasitos en la dirección correcta tirando de paciencia y convicción para no dar un solo paso atrás en el proceso de dejar el chupe -insistir mucho en ello a la familia cercana para que no admita tampoco concesiones en este sentido-, tocará permanecer con los cinco sentidos activados para encontrar el momento perfecto para dar el paso definitivo.

Aprovecha cualquier ocasión

El niño ya solo lo usa en momentos puntuales, por lo que está preparado para decirle adiós a su querido amigo de forma definitiva. Entonces, se produce un cambio en su rutina de forma natural. Puede ser el inicio de la guarde o el cole, un viaje, un fin de semana en casa de los abuelos o simplemente un cambio de la cuna a la cama, entre otros muchos ejemplos. Cualquiera de ellos es el tren que estabas esperando que pasara para acometer el último paso.

Si es necesario, que probablemente lo sea, en este caso sí puedes aprovechar para retirar tú mismo el chupete y que desaparezca para siempre, pero dale un sentido narrativo para que el niño una las piezas del puzzle en su cabeza. “En casa de los abuelos no hay chupete, pero es lo más dormir con ellos”, “se nos ha olvidado en la playa”, "lo ha cogido el perro" o “los niños mayores no usan chupete en la cama ni en el cole”, pueden ser algunos argumentos sobre los que profundizar dependiendo de la circunstancias que hayas aprovechado. 

Evita a toda costa el chantaje y mantente firme en la decisión en caso de que el peque duerma peor o se queje por no tenerlo durante los primeros días. Insiste en el mensaje y legitima sus sentimientos si lo eche de menos, pero aguanta el pequeño temporal porque amainará muy pronto si habéis elegido bien el momento adecuado.

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