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Compartir tiempo en inglés con ellos

Te contamos la importancia de aprender inglés a través de la emoción y con la inigualable ayuda del vínculo afectivo de los padres. Hemos asistido a clase en Kids&Us desde el primer cumpleaños de Lola, una niña de 20 meses, que ya se identifica con los personajes de la clase.

Compartir tiempo en inglés con ellos

Cuando me preguntan por qué me decanté por las clases de inglés en la escuela Kids&Us, siempre lo resumo aportando tres ideas fundamentales: el método es natural, el juego y las canciones son el centro de las actividades, y la asistencia de uno de los padres es obligatoria.

Después de incorporarte al trabajo tras la baja de maternidad, poco apetece separarse del bebé. Por eso, encontrar unas clases de inglés en las que uno de los padres debíamos asistir con Lola me pareció un plan educativo y de calidad. Aprender a través del vínculo afectivo garantiza el éxito. Por eso, a las clases de inglés de Kids&Us durante el primer añito y parte del segundo curso deben acudir los padres como acompañantes. El vínculo madre o padre-hijo es muy fuerte. A través de las caricias, miradas, palabras tiernas y muestras de cariño de unos padres, los bebés aprenden más fácilmente. ¡Comprobadísimo en clase! En un ambiente familiar, con poca gente delante (son como máximo 5 niños por clase) y desde la confianza que les aportamos, los niños imitan los sonidos de forma más sencilla. Y la cosa no acaba en las clases de 45 minutos que tenemos una vez a la semana.

storytime

Los ratitos en inglés padres-hijo continúan, porque la escuela ofrece unos cuentacuentos para los peques, que han bautizado como ‘Storytimes for Babies’: un teatro fabuloso que hipnotiza a los niños (y a muchos padres) y que ayuda a afianzar el vínculo con los personajes de la clase de forma más activa. También compartimos diariamente unos 15 minutos para jugar con un libro con solapas mientras escuchamos el CD de Mousy (el personaje principal de las clases durante el primer año), con su divertida historieta y pegadizas canciones que tanto emocionan a Lola. En cuanto le damos al 'play', comienza a aplaudir y sonreír. ¡Y el vocabulario y las frases que oye contribuyen a su comprensión del inglés!

El ratito ‘mousy’ se convierte en un ritual divertido antes de dormir. Y, para qué engañarnos, las canciones, que le encantan, a veces nos han sacado de algún apuro-rabieta en mitad de un trayecto en coche o esperando en un cola. Incluso jugar a reconocer las partes del cuerpo en inglés (como os contábamos en el artículo de ¿por qué enseñar inglés a un niño que ni habla?) o buscar dónde está la ‘moon’ se convierte en una actividad familiar entrañable.

¡No os perdáis un ejemplo de 'Storytime for Babies'!

Más información: Kidsandus.es

Etiquetas: aprender idiomas, aprender inglés, vínculo

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