El proceso habitual

¿Cuándo empieza a hablar un bebé?

Es al final del primer año de vida cuando el pequeño mostrará verdadero interés por el habla, pero pasarán todavía varios meses más, incluso otro año, hasta que los progresos con el habla le permitan enlazar alguna frase compuesta.

Bebe
Bebé (Foto: depositphotos)

El ser humano tiene tendencia a agobiarse con el futuro. Sea por lo que sea, nos cuesta vivir ajenos a lo que pasará y centrarnos solo en el momento presente. Pasa con el trabajo, el dinero o la salud, y esto se refleja también a pequeña escala con la maternidad. Desde el primer día existe la necesidad en la mayoría de padres por saber cuándo su hijo deberá alcanzar el siguiente paso en su evolución, y para ello se buscan referencias con las que comparar para saber también así cuándo hay que preocuparse. Pasa, por ejemplo, con el habla. 

Sabemos que es muy complicado convencer a una madre o un padre de que no se agobie si su hijo lleva un poquito de retraso en un desarrollo de este tipo porque cada pequeño lleva su ritmo, y son muy pocas las excepciones realmente preocupantes, pero insistimos en ello una vez más. En el caso concreto del habla, además, las diferencias temporales son mayores, y se acrecientan cuando se trata de perfeccionar la habilidad. 

En cualquier caso, casi todos los niños empiezan a profundizar sus primeras palabras, de aquella manera eso sí, cuando cumplen el primer año de vida, quizá un poco antes. Pero no es hasta el período que va del año y medio a los dos años cuando el desarrollo del habla se evidencia más. Es en ese momento de su crecimiento en el que amplían el rango de palabras que pronuncian de forma intencionada y reconocible para los demás y cuando empiezan a enlazar alguna breve frase compuesta. 

Cada niño, su ritmo de desarrollo

Se puede dar el caso de que un niño tan pequeño hable más fluido. No pasa nada. Tampoco es lo más habitual y si ocurre, simplemente, mejor para él. No hay que preocuparse por el hecho de que sea precoz. Seguramente no lo será tanto en el desarrollo de otras habilidades. 

Sí es importante estimularle a través de la interacción constante, sobre todo si no va a la escuela infantil. Hablar con él mirándole a la cara y a su altura; preguntarle utilizando conceptos claros y dejar que se exprese, respetando su ritmo y teniendo paciencia; resistirse un poquito a darle lo que quiere si sabes que lo puede pedir con palabras y no lo hace por falta de ganas de esforzarse; no forzarle tampoco de más; o ayudarte de actividades como la lectura con las que relacione palabras y conceptos son consejos muy eficaces para ayudarle a desarrollar el habla de forma natural. 

También te puede interesar:

Continúa leyendo