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De la cuna a la cama: consejos prácticos

Lo ideal es esperar a que lo demande el niño, lo que suele ocurrir entre los dos y los cuatro años. ¿Cómo hacerlo?

Nuestros peques se hacen mayores, dejan el chupete, el pañal, se sientan en la mesa, empiezan a hablar y alrededor de los dos llega el temido (por los padres) cambio de la cuna a la cama, uno de los pasos claves en la vida de un niño. Aunque no hay una edad concreta para hacer el cambio, los dos años son una época muy buena para que tu hijo estrene su nueva cama, antes de esa edad se considera que el niño no tiene madurez suficiente.

Consideraciones para ANTES del paso de la cuna a la cama

1. Conviene recordar que no es buena idea que el cambio coincida con otros cambios en la vida del niño, por ejemplo porque ha tenido un hermano. Esto podría favorecer los celos.

2.  Antes de cambiarle es importante haber implantado un buen ritual del sueño.

3. Si el niño empieza a escalar y saltar fuera de la cuna, te está haciendo saber que ha llegado el momento del cambio.

Guía útil para cambiar de la cuna

- Cuando decidas que tu hijo tiene que ir a la cama, hazlo de un día para otro.

- Un buen truco es hacerle participe en el desmontaje de su antigua cuna y el montaje de su nueva cama.

- La cama tiene que ser segura y amplia, no muy alta y sin esquinas salientes. Mejor colocarla lejos de ventanas y enchufes.

- En la cama el niño tiene libertad para levantarse y pasear por la casa. Al principio puede ser necesario limitar la cama mediante unas barreras de seguridad, como por ejemplo las de Disney Baby desarrolladas por Plastimyr, o un sistema acústico que nos avise si sale de su habitación. Habrá que visitarle con frecuencia para que no se sienta encerrado.

- Para celebrar que ya es mayor el día que pase a la cama, podemos organizar una pequeña fiesta para celebrar el cambio.

Con paciencia y mucho amor tendréis ¡dulces sueños!

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