Teléfono móvil

Este vídeo muestra el daño que hace tu adicción al móvil a tu hijo

Son muchas las opiniones que dicen que los adolescentes deberían usar menos sus teléfonos móviles, pero ¿qué pasa cuando el que tiene una adicción es el progenitor? Este vídeo nos muestra un ejemplo gráfico de las consecuencias.

El uso excesivo de los móviles es una práctica que se refleja en los adolescentes. Cada vez más vemos la necesidad que sienten de estar pegados a sus Smartphones, siendo la primera y la última cosa que hacen en el día. Según una encuesta realizada a jóvenes adolescentes, el 56% de ellos afirman sentir ansiedad y soledad si no tienen posibilidad de consultar su móvil. Son datos que realmente nos preocupan y nos hacen preguntarnos qué nos estamos perdiendo.

Aunque hayamos achacado este uso excesivo a los jóvenes, esta práctica se ha extendido en la mayoría de rangos de edades, hasta el punto de ser los propios padres los que dejen de hacer caso a sus hijos por mirar el móvil. Un vídeo se ha hecho viral exactamente por esto. En él, podemos ver una madre que hace caso omiso prácticamente a las quejas de su hija.

Puede que se sientan solos

En el video podemos observar como la pequeña se queja de frío, ante una nula respuesta por parte de la madre, quien se ve absorta escribiendo en su dispositivo móvil. La niña, que no cesa de quejarse, opta por tocarle la cara y el cuerpo en señal de necesitar atención, y aun así la reacción de su progenitor sigue siendo igual, aunque hay un punto en el que le pregunta que le pasa y no atiende a la respuesta. La reacción final de la madre es de sentar a la niña y mandarle estarse quieta, lo que nos hace preguntarnos si quizás será una niña de alta demanda cuya madre está intentando no hacer caso para que se le pase, pero si algo denuncia el vídeo es la alta necesidad de atender al teléfono por encima de cualquier cosa, sea cual sea la situación de esta madre en particular.

Un reciente estudio ha confirmado que el 50% de los jóvenes sienten distantes o distraídos a sus padres mientras hablan con ellos por el uso excesivo de los móviles. Está claro que ante este problema podemos decir que los padres ya no predican con el ejemplo, sino que se han unido a este conflicto y son víctimas también de estas adiciones, las que pueden llegar a causar algunos inconvenientes en el desarrollo de nuestros hijos, como la importancia de la interacción cara cara, que no solo sirve para desarrollar el lenguaje, sino que aprenden a interactuar con personas y entender las emociones de la otra parte. También pone en riesgo el autoestima de los más pequeños, quienes empiezan a sentirse ignorados y, por lo tanto, menos importantes de lo que deberían.

Establecer las pautas

En casa deben establecerse normas sobre los tiempos que puede usarse el móvil y los dispositivos electrónicos. Estas normas deben obedecerse tanto por hijos como por padres, siendo, desde que son bebés, muy importante que escuchen hablar y que les hablen a ellos. Además, un uso muy reiterado de smartphones fomenta un mal comportamiento en casa, cuando los niños optan por portarse mal para llamar la atención, o cuando interrumpen a los padres absortos en su dispositivo, fomentando que le regañen.

Continúa leyendo