Genética y educación

“Debes ofrecer a tu hijo una crianza adaptada a sus genes”

Danielle Dick afirma que los genes determinan el comportmaiento de cada niño. Y, por tanto, cada familia deberá ofrecer una crianza específica a cada uno: pues no hay dos niños iguales.

¿Te has preguntado alguna vez por qué lo que funcionó con tu primer hijo no surge efecto con el segundo? ¿O por qué ese truco tan bueno que te dio tu amigo sobre crianza a ti no te funciona con tu hijo? La respuesta la ha dado Danielle Dick, catedrática Molecular y doctora en psicología por la Universidad de Indiana, en su libro ‘El Código del Niño’ (Editorial Planeta) en el que proponer conocer a tu hijo y su ‘cableado’ genético para descubrir su talento oculto y, sobre todo, para poder adaptar el estilo de crianza a sus necesidades específicas.

Y es que, de acuerdo a su formación y experiencia, los padres no ofrecen la misma educación a todos los hijos, aunque ellos piensen que sí: se adaptan a lo que el niño pide y a lo que el niño es, pero podemos sacar muchas más conclusiones de ello.

Hemos hablado con Dick y estos son los sabios consejos que nos ha dado con ánimo de ayudar a todos los padres a conseguir la crianza respetuosa perfecta.

¿Es malo educar a todos los niños por igual?

genetica infantil
Fuente: iStock

El hecho de que todos nuestros hijos estén conectados de forma diferente en función de sus códigos genéticos únicos significa que no hay una forma "correcta" de ser padres. La crianza única no funciona y hace que la crianza sea más difícil de lo necesario. Al reconocer las disposiciones genéticas únicas de cada uno de nuestros hijos, podemos adaptar nuestra crianza a lo que cada uno de ellos necesita.

Y a pesar de ello, ¿lo hacemos o educamos a cada uno de forma diferente, inconscientemente?

Los padres probablemente hacen algo de esto de forma inconsciente, ya que sabemos que el comportamiento del niño moldea el comportamiento futuro de los padres. Esto significa que gran parte de nuestra crianza responde al comportamiento de nuestro hijo. Por ejemplo, cuando los niños son más desafiantes, sabemos que los padres suelen responder con una disciplina más dura. Sin embargo, la crianza reactiva puede ser contraproducente porque nuestras respuestas naturales pueden no ser las mejores para nuestros hijos. Si reconocemos el temperamento natural de nuestros hijos, podemos ser proactivos y aplicar las estrategias que mejor funcionen para cada uno de ellos.

El Código del Niño tiene cuestionarios para ayudar a los padres a averiguar la disposición natural de su hijo. La buena noticia es que para averiguar las tendencias naturales de su hijo (cómo está conectado su cerebro para hacer de él la persona única que es) sólo hace falta ser un detective cariñoso. Lo que hay que hacer es pensar en los patrones de comportamiento que son consistentes a lo largo del tiempo y de las situaciones. Así, por ejemplo, todos los niños se enfadan a veces, sobre todo cuando están cansados o tienen hambre, pero si tiene un hijo que parece enfadarse constantemente de forma desproporcionada por cosas aparentemente menores (y esto ocurre en casa, en el colegio, haciendo recados), entonces su hijo está predispuesto a una mayor emocionalidad.

¿Todos los niños nacen con un talento innato?

Sí, todos los niños tienen disposiciones únicas y hay cosas buenas y no tan buenas en todas las características.  Es importante que los padres recuerden que no existe una disposición "buena" o "mala". Algunos rasgos nos crean retos adicionales a los padres en ciertas etapas del desarrollo. Un niño muy emotivo puede crear mucha angustia a los padres, pero cuando crezca y aplique esa pasión para luchar por las cosas en las que cree, le hará sentirse orgulloso. Un niño arriesgado puede llevarte muchas veces a la sala de urgencias y provocarte algunas canas, pero los directores ejecutivos y los empresarios son más arriesgados. El punto es que, si entiendes la disposición de tu hijo, puedes ayudarle a convertirse en la mejor versión de sí mismo, acentuando sus puntos fuertes y evitando los posibles obstáculos que pueda encontrar. 

¿Y es tarea de los padres averiguar cuál es?

Comprender el cableado genético único de nuestros hijos puede ayudarnos a averiguar qué necesitan y qué estrategias de crianza funcionarán mejor para cada uno de ellos. Eso es lo que El Código del Niño ayuda a los padres a entender las formas en que los genes de nuestros hijos moldean su crecimiento y desarrollo, identificar los temperamentos únicos de cada uno de ellos y aprender qué estrategias funcionarán mejor para los niños con diferentes disposiciones.

¿Cómo influye el embarazo en este

El código genético de nuestros hijos se establece en el momento de la concepción. Está formado por la mezcla aleatoria de la mitad del ADN del padre biológico y la mitad del ADN de la madre biológica. Pero lo que se hereda de cada progenitor es aleatorio, por lo que algunos niños tienen rasgos que se parecen a mamá, y otros que se parecen a papá, y otros que no se sabe de dónde vienen porque es la suerte de cómo se junta su combinación única de ADN.

¿Debemos empezar a educar desde el embarazo?

Creo que es importante que los padres entiendan que el crecimiento y el desarrollo, la personalidad y el comportamiento de su hijo están marcados por sus genes desde el principio, porque si no nos presionamos demasiado. Si tenemos un bebé que llora mucho o no duerme bien, podemos preguntarnos qué estamos haciendo mal, pero en realidad es sólo que algunos bebés lloran más y duermen menos. Si comprendemos que gran parte del comportamiento de los niños se debe a sus genes, podremos preocuparnos menos como padres de que estamos haciendo algo "mal".

¿Conocer el código genético del niño ayuda a prevenir futuros problemas mentales?

Por supuesto. Gran parte de mis investigaciones se centran en por qué algunas personas tienen más riesgo de consumir sustancias o de sufrir problemas de salud mental. Sabemos que parte de la razón por la que algunas personas tienen más riesgo se debe a la suerte de los genes que han heredado. Pero lo más importante es que también sabemos que algunos de esos factores de riesgo genéticos se manifiestan en las primeras etapas del desarrollo. Por ejemplo, los niños que son más impulsivos y más arriesgados son más propensos a consumir alcohol y otras drogas de forma arriesgada en la adolescencia. Los niños más temerosos y ansiosos son más propensos a desarrollar trastornos de ansiedad. Si reconoce estos rasgos en su hijo desde el principio, puede ayudarle a desarrollar habilidades para gestionar su impulsividad o su alta emocionalidad, para evitar problemas futuros.

¿Por qué los padres no pueden compararse con otros padres?

Todos los niños tienen una estructura diferente, lo que significa que responderán de forma distinta a las estrategias de crianza.  Por eso, lo que funciona con el hijo de tu mejor amigo puede no funcionar con el tuyo. O incluso lo que funcionó con tu primer hijo puede no funcionar con el segundo. Por eso tampoco debemos compararnos con otros padres. Si una estrategia por la que apuesta tu amigo no funciona con tu hijo, no significa que estés haciendo algo mal, simplemente tienes un hijo diferente, así que tienes que averiguar qué funcionará con el tuyo.

¿Cómo diferenciar la timidez de la introversión?

A veces se califica a los niños más introvertidos de tímidos, pero la timidez y la introversión son en realidad cosas distintas. La razón por la que estos dos rasgos se confunden es porque pueden dar lugar a comportamientos similares, como la reticencia a participar en actividades de grupo o a jugar con otros niños. La principal diferencia es que los niños introvertidos disfrutan estando solos y tienen preferencia por los grupos pequeños. Los niños tímidos quieren formar parte del grupo, pero están nerviosos o ansiosos por socializar. Para saber si su hijo es introvertido o tímido, piense si parece que no le gusta estar solo o tener pocos amigos. Si la respuesta es afirmativa, es probable que sea tímido y que necesite ayuda para desarrollar sus habilidades sociales.  Si no parece estar triste, es probable que sea más introvertido.

¿Se puede modificar este

Los genes de nuestros hijos son importantes, pero los genes por sí solos no determinan los resultados de nuestros hijos. Una de nuestras funciones importantes como padres es ayudar a afinar el desarrollo de las características de nuestros hijos. Piensa en tu papel de padre como en un dial de radio: puedes subir o bajar ciertas tendencias. Así, por ejemplo, si su hijo tiene una predisposición natural a ser más introvertido, probablemente no va a convertirlo en alguien a quien le guste bailar sobre las mesas siendo el centro de atención. Pero sí puedes hacer cosas para enseñarles a sentirse más cómodos en entornos de grupo y para asegurarte de que no sean ignorados en la escuela.

Cuando nos esforzamos por comprender cómo están conectados nuestros hijos, podemos atender mejor las necesidades específicas de cada uno de ellos. Así pues, no podemos cambiar por completo la composición genética de nuestros hijos y moldearlos para que sean exactamente lo que nosotros hubiéramos querido que fueran, pero seguimos teniendo un papel importante en el desarrollo de sus vidas.

¿Por qué se culpa a los padres del comportamiento de sus hijos?

Odio el hecho de que se culpe a los padres con tanta frecuencia del comportamiento de sus hijos. Cualquiera que haya intentado abrochar a un niño pequeño que grita y se retuerce en un asiento del coche sabe que es muy difícil obligar a alguien a hacer algo, independientemente de su tamaño. Nuestros hijos no son trozos de arcilla que esperan ser moldeados para convertirse en maravillosos seres humanos gracias a nuestra buena crianza. Todos vienen con sus propias disposiciones únicas, con algunas características que son geniales y otras que son desafiantes, y nuestro trabajo como padres es ayudarles a reconocer y construir sobre sus fortalezas, y trabajar a través de sus desafíos.  Pero no son robots que deban ser programados, así que si no tenemos el control de su comportamiento, creo que también se deduce que no debemos ser culpados por el mal comportamiento.  Espero que entender el Código del Niño ayude a los padres a ser más solidarios y a juzgar menos a los demás. 

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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