¿Por qué le sucede esto?

Mi hijo anda de puntillas: ¿me debo preocupar?

Si tu hijo anda de puntillas, como es habitual en algunos niños pequeños, puede que esta forma de caminar tenga su origen en varias causas. Conoce más sobre esta condición.

¿Te has fijado en que tu hijo anda de puntillas? ¿No llega a apoyar la planta de los pies en el suelo? Esto es algo que puede ser frecuente en niños pequeños. Veamos cuáles pueden ser las causas de esta peculiar marcha y si puede resultar un problema.

En general, los niños empiezan a dar sus primeros pasitos entre los 12 y los 15 meses de edad. Al principio, suelen poner los pies en diferentes posiciones, por lo que, a priori, puede que anden sin apoyar los talones y esto lo hagan de manera totalmente natural, siendo algo transitorio. Es una circunstancia habitual sobre todo en los primeros meses del aprendizaje.

Según van creciendo, van abandonando esta costumbre y van adoptando un patrón normal (talón-punta). Por eso es común que en torno al año y medio ya sepan apoyar el talón en el suelo. No obstante, hay niños que caminan sobre las puntas de sus pies sin apoyar sus talones en el suelo durante más tiempo y a esta condición se la denomina “deambulación de puntillas”.

Causas de la marcha de puntillas

Puede haber diferentes razones que expliquen por qué se produce este tipo de marcha:

  • Para empezar, hay niños que andan así sin que haya ninguna causa o patología conocida. A esta situación se la llama “marcha de puntillas idiopática” (idiopatic walking toe). En este caso, el origen podría tener algún componente hereditario. Eso sí, generalmente, son niños que tienen un desarrollo normal en los demás aspectos.
  • Por lesión de ligamentos (acortamiento del tendón de Aquiles). Este tendón es el que une la parte posterior del hueso del talón con los músculos que hay en la pantorrilla, y claro, si este es demasiado corto, puede hacer que el talón no llegue a tocar el suelo al andar.
  • Por problemas musculares. Si se padece distrofia muscular, las fibras musculares pueden tener la tendencia a debilitarse con el tiempo y a veces se observa este tipo de marcha como síntoma de esta enfermedad.
  • Por causas neurológicas. Podría aparecer al padecer parálisis cerebral, una lesión en la médula espinal o trastorno del espectro autista, entre otras
  • Por patologías en la columna, como siringomielia.

¿Puede suponer un problema?

niño
Fuente: iStock

Si has observado esta tendencia en tu hijo lo mejor es que un pediatra haga una valoración de su caso. Con ella se revisará la historia clínica del niño para ver su evolución hasta el momento, y se hará un examen físico para evaluar los reflejos, la movilidad articular y el tono muscular.

Si el peque supera los tres años de edad y continúa andando de puntillas, si lo hace con un solo pie o si lo hace por mucho tiempo más, se hará un estudio más pormenorizado.

No obstante, si ves que tu hijo anda de puntillas y no existen antecedentes que hagan pensar que hay algún daño neurológico, lo más común es que se trate de la marcha de puntillas idiopática. Y, por tanto, que no haya ningún trastorno detrás y que la evolución que tenga el niño sea satisfactoria sin necesidad de un tratamiento.

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