Salud y desarrollo del niño

Mi hijo tiene inmadurez cognitiva: ¿qué significa?

Gatear, sus primeras palabras, andar... Todos y cada uno de los 'hitos del desarrollo' que ocurren en el niño son motivo de orgullo para sus padres. Pero cuando en ocasiones no consiguen hacerlo a su debido tiempo, ¿puede ser indicativo de algún problema?

Los conocidos como ‘hitos cognitivos’ representan pasos ciertamente importantes hacia adelante en el desarrollo de un niño. A lo largo de la historia humana los bebés tendieron a ser considerados a menudo como seres simples y pasivos, especialmente antes del siglo XX, cuando los niños eran incluso vistos como versiones “en miniatura” de adultos.

Sin embargo, no fue hasta la llegada de psicólogos como Jean Piaget cuando se propuso que los niños verdaderamente pensaban de manera diferente que los adultos. A partir de ese instante, las personas comenzaron a ver tanto la infancia como la adolescencia como un período único de desarrollo, evolución y crecimiento.

A pesar de ello, aún los adultos continuaron desestimando las habilidades intelectuales notables tanto de los bebés como de los niños pequeños. Pero, por suerte, muchos investigadores continuaron estudiándolas, descubriendo que los bebés siempre aprenden, piensan y exploran el mundo que los rodea. Incluso los recién nacidos asimilan activamente información, y aprenden cosas nuevas a cada momento.

Los principales hitos del desarrollo

Por ejemplo, desde el nacimiento hasta los 3 meses, los conocidos como ‘hitos del desarrollo’ se centran principalmente en la exploración de los sentidos básicos, aprendiendo más sobre el cuerpo y sobre el ambiente que les rodea. Por ejemplo, ven los objetos más claramente cuando más cerca se encuentren de ellos, se centran en objetos en movimiento, distinguen los sabores (dulces, salados, ácidos y amargos), responden a su entorno con expresiones faciales, o ven todos los colores en el espectro visual humano.

De 3 a 6 meses de edad (que habitualmente se conoce como ‘primera infancia’) las habilidades de percepción aún se encuentran en pleno desarrollo, aunque empiezan a desarrollar un sentido de la percepción más fuerte, siendo capaces de reconocer rostros familiares, responder a las expresiones faciales, reconocer y reaccionar a sonidos familiares y comienzan incluso a imitar expresiones faciales.

De 6 a 9 meses el bebé empieza a comprender las diferencias que existen entre los objetos animados e inanimados, utiliza el tamaño relativo de un objeto para determinar lo lejos que se encuentra, o mira durante un mayor tiempo algunos elementos que captan su atención, como objetos suspendidos en el aire.

De 9 a 12 meses los bebés se vuelven más hábiles físicamente, pudiendo explorar el mundo a su alrededor con una mayor profundidad. Ya se sientan, gatean y caminan. Son capaces de imitar gestos y algunas acciones básicas, responder con gestos y con sonidos, mirar libros ilustrados y manipular objetos.

De 1 a 2 años el desarrollo físico, social y cognitivo de los niños parece crecer a pasos ciertamente agigantados. Tienden a ser más observadores, de ahí que en esta etapa sea fundamental que tanto los padres como los cuidadores lleven a cabo comportamientos que puedan servir de ejemplo. Identifican objetos que les son similares, pudiendo señalar aquellos familiares o las personas de un libro ilustrado, comprenden y responden a las palabras…

¿Qué significa la inmadurez del desarrollo cognitivo?

Cada niño tiene su propia evolución. Cuando diagnostican a un niño con inmadurez del desarrollo cognitivo significa que tiene dificultades para seguir un aprendizaje normal, ya sea dificultades de aprendizaje, o que éste sea más lento para su edad. Es también conocido como inmadurez neurológica, y surge cuando las funciones cognitivas del niño no han alcanzado el desarrollo “normal” para su edad. Y esa inmadurez se evidenciará sobre todo en su comportamiento.

Por ejemplo, cuando la inmadurez cognitiva es leve, el niño puede manifestar especialmente en la escuela algunos problemas más bien ligeros. Mientras que si la inmadurez es diagnosticada como media podría sufrir bloqueos temporales en el aprendizaje de la lectura y de la escritura. Sin embargo, cuando la inmadurez es grave, será evidente un desfase destacable entre sus capacidades y la edad cronológica del resto de la clase.

Suele ser común que el niño presente también desde pequeño cierto desfase en el desarrollo psicomotor. Por ejemplo, que se retrase al sentarse, gatear, al decir sus primeras palabras y al caminar.

Esta inmadurez puede presentarse prácticamente desde que el bebé nace, especialmente en bebés prematuros y en aquéllos que han nacido a término, pero sin embargo han necesitado algún tipo de cuidados especiales.

Para llevar a cabo un diagnóstico correcto es necesario realizar una completa exploración neuropsicológica. Esto implica prácticamente todas las áreas de actuación del niño, además de su historia.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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