Dormir con los hijos

Por qué colechamos y lo hacemos sin miedo

UnPapáEnPrácticas nos explica por qué practican el colecho. Descubre sus razones con las que SEGURO os sentiréis muy identificados.

Por qué colechamos y lo hacemos sin miedo

Cuando nuestra hija mayor nació pasamos días y días intentando dejarla en la cuna para dormir pero debimos confundirnos al elegir el modelo y la nuestra parecía ser una cuna “con pinchos”. Cada vez que intentábamos dejarla... ¡Zas! Se despertaba, lloraba y vuelta a empezar así que no tardamos en deducir que era una locura encabezonarnos con dormirla en su cuna y que era mucho más cómodo y placentero para todos dormir juntos. Vencimos de esa forma a los tópicos (“luego no la sacarás de tu cama”) y a todos los supuestos peligros que, sin evidencia científica, se atribuyen al colecho. Como me dijo un día la psicopediatra Rosa Jové, en un país como el nuestro, donde la industria farmacéutica y de la puericultura tienen tanto peso, no esperes que nadie te diga que coleches, porque de esa forma uno no necesita cunas, ni minicunas, ni walkie talkies para escuchar al niño. Ni tantos y tantos otros elementos accesorios. Y se nos cae el negocio.

Colechamos en un primer momento por practicidad, por encontrar un descanso que de otra forma era una quimera. Hoy, más de tres años después, lo hacemos porque nos gusta y creemos que es lo mejor para todos, porque consideramos que deben ser nuestros hijos los que decidan cuándo están preparados para dar el salto a su propia habitación y porque nos encanta amanecer y verlos a ambos a nuestro lado, despertarnos y empezar el día juntos. ¿Cuánto tiempo puede durar esto? ¿ 4, 5, 6 años? Luego este tiempo se irá para no volver así que habrá que aprovecharlo y exprimirlo al máximo.

Evidencias científicas

También colechamos porque sabemos que es seguro (véase el artículo de varios especialistas en la revista científica Pediatría Atención Primaria 'El colecho favorece la práctica de la lactancia materna y no aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante'), y es seguro porque por más miedos que quieran transmitirnos los supuestos especialistas en  sueño infantil no existe más riesgo que la imprudencia de los padres. Y de esa imprudencia no se libran los niños ni aunque duerman a tres habitaciones de distancia. Hace poco entrevistaba a la mano derecha de Eduard Estivill, el doctor Segarra. Le pregunté intencionadamente por el colecho y me dijo que no estaba recomendado porque incrementaba el riesgo de muerte súbita del lactante. Le inquirí entonces que cómo podía explicarme esta afirmación si en países donde el colecho es una tradición (véanse Japón y nórdicos como  Finlandia o Dinamarca), la muerte súbita es un dato casi residual. “Es que hay otros factores asociados al colecho”, me dijo.

¡Ajá! Así que no era el colecho en sí mismo peligroso… Lo que resulta realmente perjudicial es que colechemos con nuestros hijos siendo alcohólicos o drogadictos; que lo hagamos teniendo un problema de obesidad mórbida; que durmamos con nuestro hijo en un sofá o un sillón, donde puede quedar atrapado; que lo hagamos sobre una cama de agua sin firmeza; o que rodeemos al niño de cojines o muñecos con los que pueda ahogarse. Al final, cosas que un padre no hace si tiene un poco de sentido común y aprecio por la vida de su hijo.

adrian cobellat

Evitando estas imprudencias, colechar es tan seguro como dormir a tu hijo en una cuna o una cama en otra habitación, así que la decisión final la debe tomar cada familia, respetando siempre los ritmos y las necesidades de los pequeños, buscando la alternativa que mejor se adapte a sus particularidades y, sobre todo, haciéndolo sin miedo a los malos augurios que vaticinan los supuestos gurús del sueño.

 

Adrián Cordellat es autor del blog unpapaenpracticas.com. Periodista, padre de una niña de 3 años y un bebé recién nacido, tiene 32 años y es valenciano. Desde 2012 vive en Madrid, donde ejerce de padre y de periodista.

 

Adrián Cordellat es autor del blog unpapaenpracticas.com.  Periodista, padre de una niña de 3 años y un bebé recién nacido, tiene 32 años y es valenciano. Desde 2012 vive en Madrid, donde ejerce de padre y de periodista.

Etiquetas: dormir al bebé

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS